miércoles, 13 de diciembre de 2017

La Pastoral Social de Córdoba exhortó a diputados a rechazar leyes que perjudiquen a los jubilados

miércoles, 13 de diciembre de 2017
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pastoral social debate candidatos

Imagen del debate entre candidatos que organizó la Pastoral Social de Córdoba con la Universidad Católica de Córdoba antes de las elecciones.

El organismo eclesial envió correos electrónicos a las cuentas oficiales de los 18 legisladores nacionales por Córdoba. Les piden votar en contra de “toda iniciativa que atente en términos reales contra la situación material actual de los jubilados”.

13/12/2017. Mientras se debate en la Cámara de Diputados de la Nación el proyecto de reforma previsional impulsado por el Poder Ejecutivo, los integrantes de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Córdoba, laicos y religiosos, les pidieron a los 18 diputados nacionales de esta provincia que rechacen toda iniciativa que perjudique “en términos reales” a los jubilados.

A través de correos electrónicos a las cuentas oficiales de los legisladores, los miembros del organismo eclesial remarcaron lo que establece la Doctrina Social de la Iglesia en materia de remuneraciones, y señalaron que esta enseñanza es aplicable, también, a los haberes previsionales.

Acerca de la enseñanza social, el mensaje enviado a los diputados señala: “El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia reconoce que la pensión es uno de los derechos de los trabajadores (301). Y en el punto 302 precisa el carácter que deben tener las remuneraciones: ‘La remuneración es el instrumento más importante para practicar la justicia en las relaciones laborales (659). El salario justo es el fruto legítimo del trabajo (660); comete una grave injusticia quien lo niega o no lo da a su debido tiempo y en la justa proporción al trabajo realizado (cf. Lv 19,13; Dt 24,14-15; St 5,4). El salario es el instrumento que permite al trabajador acceder a los bienes de la tierra: «La remuneración del trabajo debe ser tal que permita al hombre y a su familia una vida digna en el plano material, social, cultural y espiritual, teniendo presentes el puesto de trabajo y la productividad de cada uno, así como las condiciones de la empresa y el bien común» (661). El simple acuerdo entre el trabajador y el patrón acerca de la remuneración, no basta para calificar de «justa» la remuneración acordada, porque ésta «no debe ser en manera alguna insuficiente» (662) para el sustento del trabajador: la justicia natural es anterior y superior a la libertad del contrato’”.

 

“Todos sabemos”

Inmediatamente después de esta cita de la Doctrina Social, el mensaje pastoral agrega: “Teniendo en cuenta que los criterios son igualmente aplicables a las pensiones, en tanto estas deben permitir ‘al hombre y a su familia una vida digna en el plano material, social, cultural y espiritual’, y que todos sabemos que la actual condición de la mayoría de los jubilados no es la que desearíamos, le exhortamos a que en su carácter de diputado nacional por Córdoba rechace toda iniciativa que atente en términos reales contra la situación material actual de los jubilados y aparte a los jubilados de su legítimo derecho a recibir lo suficiente para garantizar la dignidad de la vida”.

Por último, piden que tengan a bien “procurar iniciativas que garanticen el pleno acceso de los jubilados a los medicamentos y demás bienes necesarios para una vida digna”.

La Pastoral Social de la Arquidiócesis de Córdoba trabaja en plena comunión con el arzobispo Carlos Ñáñez, cuyo delegado en este organismo es el padre Munir Bracco.

 

A continuación el texto completo de la carta enviada a los diputados nacionales por Córdoba:

 

Córdoba, 12 de diciembre de 2017
Sr/a. Diputado/a de la Nación por Córdoba
S________/________D
De nuestra mayor consideración:
Le escribimos en esta oportunidad con motivo del debate y la eventual votación del proyecto de ley denominado “de reforma jubilatoria” para que pueda considerar las enseñanzas que propone la Doctrina Social de la Iglesia en relación con esta materia. Enseñanzas a las que adhiere el papa Francisco, tantas veces mencionado en el discurso social y político actual.

El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia reconoce que la pensión es uno de los derechos de los trabajadores (301). Y en el punto 302 precisa el carácter que deben tener las remuneraciones:

“La remuneración es el instrumento más importante para practicar la justicia en las relaciones laborales (659). El «salario justo es el fruto legítimo del trabajo» (660); comete una grave injusticia quien lo niega o no lo da a su debido tiempo y en la justa proporción al trabajo realizado (cf. Lv 19,13; Dt 24,14-15; St 5,4). El salario es el instrumento que permite al trabajador acceder a los bienes de la tierra: «La remuneración del trabajo debe ser tal que permita al hombre y a su familia una vida digna en el plano material, social, cultural y espiritual, teniendo presentes el puesto de trabajo y la productividad de cada uno, así como las condiciones de la empresa y el bien común» (661). El simple acuerdo entre el trabajador y el patrón acerca de la remuneración, no basta para calificar de «justa» la remuneración acordada, porque ésta «no debe ser en manera alguna insuficiente» (662) para el sustento del trabajador: la justicia natural es anterior y superior a la libertad del contrato”.

Teniendo en cuenta que los criterios son igualmente aplicables a las pensiones, en tanto estas deben permitir “al hombre y a su familia una vida digna en el plano material, social, cultural y espiritual” y que todos sabemos que la actual condición de la mayoría de los jubilados no es la que desearíamos, le exhortamos a que en su carácter de Diputado Nacional por Córdoba rechace toda iniciativa que atente en términos reales contra la situación material actual de los jubilados y aparte a los jubilados de su legítimo derecho a recibir lo suficiente para garantizar la dignidad de la vida.

A la vez, le pedimos tenga a bien procurar iniciativas que garanticen el pleno acceso de los jubilados a los medicamentos y demás bienes necesarios para una vida digna.

Le saludan atentamente los miembros de Pastoral Social Arquidiocesana de Córdoba.