Jueves, 5 de noviembre de 2015

Revelan que el 60% no termina la secundaria a tiempo

Jueves, 5 de noviembre de 2015
image_pdfimage_print

secundario

05/11/2015 – Un estudio elaborado por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino reveló que el 60 de los chicos no termina el secundario en la Argentina.

“La mayor debilidad está en los jóvenes que asisten a las escuelas estatales de las cuales el 30% termina a tiempo y en las privadas el 59% “, señaló un relevamiento de IDESA.

En diálogo con Radio María,  Alejandra Torres, directora ejecutiva del Instituto Par el Desarrollo Social Argentino sostuvo que este informe se hizo en base a datos que publica el Ministerio de Educación de la Nación, ” lamentablemente el 60% de los jóvenes no culminan a tiempo la secundaria. Observamos que la brecha es mayor en el caso de los alumnos que asisten a establecimientos públicos, que el número asciende a 7 de 10″.

Intentando encontrar algunas razones, comentó que “el sistema educativo permanece con las viejas estrategias de aprendizaje, y esto motiva, entre otras cosas, a que los chicos deserten del secundario o que lo hagan a un ritmo que no es el esperado. Las variables son múltiples, pero tienen mucho que ver con la formación de los docentes y los instrumentos que utilizan para el dictado de clases”. La especialista agregó que la nueva generación es dinámica, multitask que permanentemente está buscando lo digital, “y el pizarrón con la tiza ya no es el instrumento apropiado para retenerlos o dinamizarlos. “Muy por el contrario hay que utilizar la curiosidad porque son naturalmente curiosos, a demás la información está a disposición de todos por lo que hay que aprovechar esas herramientas para que ellos mismos desarrollen los conocimientos con la tutoría y el acompañamiento de los docentes. Esto implica que los docentes tienen que formarse de una manera distinta”.

“No podemos continuar con la misma metodología donde los docentes, de alguna manera, imparten la enseñanza con la memoria, como instrumento para la adquisición del conocimiento, cuando hoy una de las habilidades más importantes que tienen que desarrollar los chicos, en el mundo globalizado, es el pensamiento crítico y creativo. Esto lamentablemente no sucede. El cambio tiene que introducirse desde la formación de los docentes” indicó Alejandra Torres.

Los jóvenes y la universidad

“Cuando miro el universo de jóvenes que transitan la universidad observo que sólo el 12% de los jóvenes pertenecen a hogares vulnerables o pobres, y el otro dato es que el 50% de los estudiantes pertenecen a los horarios con mayor poder adquisitivo.

Observo que al pobre le resulta muy difícil llegar: primero porque no terminan la secundaria. Previamente a pensar en modificaciones, o hablar en ingresos gratuitos e irrestrictos, trabajemos con los jóvenes que lamentablemente no están terminando la secundaria.

Segundo tema, es que encima cuando los jóvenes terminan el secundario, si uno mira los datos de Pisa observamos que el 70% de los chicos que concurren a los establecimientos lamentablemente no comprenden, no llegan a pasar al segundo umbral de Pisa como para poder comprender una consigna o los aprendizajes que se da en nivel terciario o universitario.

Y el tercer punto, a mi modo de interpretar, es que no todos los jóvenes nacen para ir a los institutos superiores o a una carrera universitaria. No todos los jóvenes queremos ser abogados, no todos queremos ser ingenieros, y eso no significa que los jóvenes no quieran tener calidad en lo que quieren ser, sino que pueden perfectamente tener salidas mucho más rápidas en oficios.

La especialista explicó que “esa modalidad vocacional que en otros países ya no se discute, en donde la escuela secundaria se abre a dos modalidades una con más cuestiones incorporadas a los oficios para salir rápidamente al mundo del trabajo, y en otra línea la del bachiller común que prepara con contenidos más académicos para continuar con la vida universitaria. Esto en Argentina no pasa, y escucho a grandes profesionales, que dicen que el 90% de los jóvenes tienen que ser universitarios. ¿Por qué?. Hay millones de ejemplos en donde Robinson, un excelente académico,  dice “dejemos que cada uno encuentre dentro de su ser el elemento que le permita desarrollarse con total dignidad y calificación”.