lunes, 14 de mayo de 2018

Estamos llamados a ser “buscadores de Cristo a lo largo de los caminos de nuestro tiempo”

lunes, 14 de mayo de 2018
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14/05/2018 – El Papa Francisco en la reflexión, antes de rezar el Regina Coeli, dijo que “La Ascensión nos exhorta a levantar nuestra mirada hacia el cielo, para luego dirigirla inmediatamente hacia la tierra, llevando a cabo las tareas que el Señor resucitado nos confía”.

Dirigiéndose a una repleta plaza de San Pedro, el Papa recuerda que esta solemnidad celebrada en Italia como en muchos otros países,  contiene dos elementos: dirige nuestra mirada al cielo, donde Jesús glorificado se sienta a la derecha de Dios y recuerda el comienzo de la misión de la Iglesia cuando Jesús resucitado y ascendido al cielo envía a sus discípulos a difundir el Evangelio por todo el mundo.

Francisco aseguró que la misión confiada por Cristo es “una misión sin límites, literalmente sin límites”, porque supera las fuerzas humanas. Una tarea confiada a un pequeño grupo de hombres simples y sin grandes habilidades intelectuales  que sólo puede lograrse “por el poder que Dios mismo concede a los Apóstoles”.   Porque, como explica el Papa, “Jesús les asegura que su misión será sostenida por el Espíritu Santo”, gracias al cual los Apóstoles pudieron comenzar su obra, proseguida más tarde por sus sucesores a través de los siglos.

El Obispo de Roma aseguró que la misión encomendada por Jesús a sus apóstoles continúa también hoy y “requiere la colaboración de todos nosotros”, que “en virtud del Bautismo recibido”, estamos capacitados para proclamar el Evangelio.

Francisco explicó que la Ascensión del Señor, “nos pide que tengamos ojos y corazón para encontrarnos con él, servirlo y ser testigos de él ante los demás. Es su llamada a “ser hombres y mujeres de la Ascensión, es decir, buscadores de Cristo a lo largo de los caminos de nuestro tiempo, llevando su palabra de salvación hasta los confines de la tierra”

“En este viaje – especifica el Santo Padre – encontramos a Cristo mismo en nuestros hermanos, especialmente en los más pobres,  en aquellos que sufren en carne propia la dura y mortificante experiencia de las viejas y nuevas pobrezas”.

Francisco afirmó que Jesús, como lo hizo con sus discípulos, nos envía también hoy a nosotros, para que pongamos “signos  concretos y visibles de esperanza”. Y encomendándose a la Virgen María, el Papa pidió que también hoy Ella, que animó la fe de la primera comunidad de discípulos, también nos ayude a nosotros a mantener “nuestros corazones en alto” y “los pies en la tierra”, sembrando  “con coraje, el Evangelio en las situaciones concretas de la vida y la historia”.

 

 

Fuente: Vatican News