Martes, 3 de abril de 2018

“¿Y yo hoy en esta Pascua de 2018 qué?” Papa Francisco en el Domingo de Resurrección

Martes, 3 de abril de 2018
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Papa Francisco resurrección

03/04/2018 – Tras la noche “del silencio ante la muerte del Señor”, de la oscuridad envuelta por el frío que la acompaña, un silencio en el que cada uno de nosotros “puede reconocerse, y que cala profundamente en las grietas del corazón del discípulo que ante la cruz permanece sin palabras” llegamos a la mañana de la Pascua en que contemplamos a Jesús vivo, cual núcleo del mensaje cristiano.

En su homilía  del domingo de Pascua el Papa destacó la sorpresa de las mujeres que querían ungir el cuerpo del Señor. Porque nuestro Dios  – dijo – es el Dios de las sorpresas “y siempre hay una sorpresa detrás de la otra”.

 

El anuncio hecho sorpresa

“Y la sorpresa – añadió – es lo que nos conmueve el corazón”. La sorpresa es “un golpe bajo”, para decirlo con el lenguaje de los jóvenes. El primer anuncio: sorpresa. El segundo: la prisa, las mujeres corren. Las sorpresas de Dios nos ponen en camino inmediatamente, sin esperar. Y así corren. Para ver. Y Pedro y Juan, corren.

Los pastores, en la noche de Navidad – recordó Francisco – corren para ver lo que habían anunciado los ángeles. Y la samaritana, corre. Esa gente corre, deja lo que está haciendo. También el ama de casa deja las papas en la olla, y aunque las encuentre quemadas, corre para ver.

 

El Señor también tiene paciencia con quienes no van tan de prisa

“También hoy sucede en nuestros pueblos, en nuestros barrios – agregó el Obispo de Roma en su homilía pronunciada de modo espontáneo – que se corre para ir a ver. Así se dan las sorpresas, siempre, de prisa”. A la vez que destacó que en el Evangelio hay uno “que no quiere arriesgarse” y “se toma un poco de tiempo”: Tomás. A quien el Señor espera con amor. Es el que decía ‘creeré cuando vea’. Pero “el Señor también tiene paciencia con quienes no van tan de prisa”.

El anuncio: sorpresa. La respuesta: de prisa. Y el tercer punto – dijo el Pontífice –  es una pregunta: “¿Y yo qué? ¿Tengo el corazón abierto a las sorpresas de Dios? ¿Soy capaz de ir de prisa, o siempre con ese canto, veré mañana, mañana veré… Para decir, igual, mañana… ¿Qué me dice a mí la sorpresa?”

Juan y Pedro fueron corriendo hacia el sepulcro, recordó el Papa. De Juan el Evangelio nos dice que creyó y también Pedro creyó. Su fe “era una fe un poco mezclada con el remordimiento por haber negado al Señor”…

“El anuncio hecho sorpresa – terminó diciendo Francisco en su homilía –.  ¿Y yo hoy en esta Pascua de 2018 qué?”

Fuente: News.va