Martes, 11 de agosto de 2015

“No quiero jóvenes ‘jubilados’ sino que se jueguen la vida”

Martes, 11 de agosto de 2015
image_pdfimage_print

papa-590x410

11/08/2015 – “No quiero jóvenes ‘jubilados’ sino que se jueguen la vida” pidió Francisco el día sábado 8 a los jóvenes durante una entrevista radial con una emisora argentina.

Por segundo año consecutivo el Santo Padre se comunicó con la Radio Parroquial Virgen del Carmen, de Campo Gallo en Santiago del Estero (Argentina) y conversó durante más de diez minutos con los sacerdotes Joaquín Giangreco y Juan Ignacio Liébana.

 

En su diálogo, Francisco alentó a los jóvenes a buscar la felicidad, y pidió a los pueblos rechazar la guerra y trabajar por la paz.“Yo le diría a los jóvenes: ‘¿vos estás dispuesto a jugarte por algo que vale la pena? ¿O estas ahí esperando que la vida pase, que la vida se te escurra por tu existencia?’”, cuestionó.

El Papa lamentó que “hay jóvenes que se jubilan antes de tiempo. Vos sabés no quiero jóvenes jubilados, sino que se jueguen la vida, hagan cosas por los demás, trabajen, trabajen fuerte por dar felicidad a otras personas, que apuesten a cosas grandes”.

“A los jóvenes, por favor no malgasten la vida, no envejezcan antes de tiempo y no se jubilen. Porque entonces van a tener una cara de tristeza y una vida muy triste. En cambio si se juegan por cosas grandes van a conocer lo que es el gozo y la alegría”, aseguró.

El Papa también alentó a los pueblos a “estar juntos, caminar juntos”, pues “siempre es mejor la amistad que la pelea, siempre. Siempre es mejor la paz que la guerra, siempre”.

“Hay una sola manera de ganar una guerra, no hacerla. Porque cada vez que uno hace una pelea, una guerra, pierde. Pierde la concordia, pierde la paz, pierde la alegría”.

ppfranciscoA05062013

En las familias y en los pueblos, exhortó, se debe “caminar juntos, eso da alegría, eso te da felicidad, y además eso nos ayuda a ser solidarios (pues) cuando uno está en la mala el otro le pone el hombro y bueno, caminan juntos”.

“La vida se hace feliz de esa manera. Los hongos no son felices, crecen solos y mueren solos. El hombre no es un hongo, el hombre es para vivir en familia”, subrayó.

Francisco reiteró su llamado a “caminar juntos, estar juntos, no estar peleados, porque cuando uno está peleado pierden todos. Como la pirinola (juego de apuestas) pierden todo”.

El Papa también reflexionó sobre el cuidado de la casa común, tema que abordó en su última encíclica Laudato Si’.

“Hay que hacer un esfuerzo muy grande por cuidarnos. Cuidar la casa común es también aprender a cuidarnos entre nosotros, y una familia o un pueblo que no se cuida es un pueblo, una familia peleada. Es un pueblo, una familia triste”.

El Santo Padre destacó que debemos “saber cuidar los chicos, saber cuidar a los abuelos. Esa ternura que Jesús nos enseñó para cuidarnos, es saber cuidar la casa común, es decir esta tierra que Dios nos dio”.

“A mí me duele en el alma cuando veo que hay deforestaciones para plantar soja. Pasarán decenas de años antes de establecer otra vez esos bosques. Cuiden mucho, cuiden el agua, cuiden todo lo que Dios nos ha dado”, dijo.

El Papa Francisco, en un pedido especial para los fieles de Santiago del Estero, alentó a rezar para que pronto se pueda beatificar a la laica consagrada María Antonia de Paz y Figueroa, conocida popularmente como “Mama Antula”.

Yo tengo un gran deseo cuando pienso en Santiago (del Estero): que pronto se pueda hacer la beatificación de Mama Antula, que ella haga el milagro para que se pueda hacer la beatificación. Recen por eso, pidan esa gracia, porque Mama Antula es un ejemplo del pueblo santiagueño, esa fortaleza del pueblo santiagueño”.

“Mama Antula”, que vivió en el siglo XVIII, asistió a los sacerdotes jesuitas de forma especial en las tareas auxiliares de los ejercicios espirituales.

Al concluir el diálogo con la radioemisora parroquial argentina el Papa saludó y bendigo al pueblo de Campo Gallo, “de manera especial a los chicos y a los abuelos, una bendición especial. Una bendición especial a la familia y que Jesús los bendiga y la Virgen los cuide. Un abrazo grande”. Antes de finalizar la llamada, el Papa rezó un Ave María.

Fuente: Aciprensa