Jueves, 6 de julio de 2017

El duelo y el perdón

Jueves, 6 de julio de 2017
image_pdfimage_print

perdon

06/07/2017 – Como todas las semanas, el padre Mateo Bautista, máster en Pastoral de la Salud y Licenciado en Teología Moral y Espiritual, estuvo presente en la programación de Radio María Argentina. En esta oportunidad, habló sobre el duelo y el perdón.

“La crisis del perdón es una gran fuente de sufrimiento. Elaborar bien los duelos sobre el perdón es lograr calidad de vida”, afirmó el Padre Mateo.

“El perdón no es un tiempo puntual; es un recorrido, un proceso. No es fácil pero es educable”, expresó el especialista.

El sacerdote explicó que cuando hablamos de perdón, hablamos de:

 –  Dar perdón

– Recibir perdón

– Aceptar el perdón (perdonarse a uno mismo)

– La relación con Dios (hay personas que creen que tienen que perdonar a Dios o a la imagen que tienen de Él)

Por otra parte, el Padre Mateo dijo que es muy importante el factor tiempo en el tema del perdón. “El perdón del pasado que no se elabora, pesa mucho y no pasa. Si no elaboramos el duelo del perdón del pasado y del presente, hipotecamos el futuro”.

Además, en este primer programa, el sacerdote intentó definir el perdón y para ello, enumeró varios puntos sobre lo que no es perdonar:

 – Perdonar no es olvidar. “El perdón no depende de nosotros, basta una idea para que un recuerdo vuelva. Comporta mucho más que un simple acto de voluntad pero no significa negar el hecho de la realidad, el hecho concreto que generó la herida”, manifestó el Padre.

 – Perdonar no puede ser impuesto.

 – Perdonar no quiere decir reencontrarse como antes de la ofensa. “No todo es igual que antes luego de perdonar. Perdón no es lo mismo que reconciliación”.

 – Perdonar no comporta la renunciar a los propios derechos. “El proceso de justicia sigue, la justicia sigue su camino. Perdonar no es interrumpir la justicia”.

 – Perdonar no es descargar sobre Dios la propia responsabilidad.

Finalmente, el Padre Mateo dijo que el perdón sólo se puede realizar a través de un don. “Si no hay Gracia, nunca podremos perdonar ni ser perdonados”.