Miércoles, 11 de octubre de 2017

“La oración monástica protege al mundo de las asechanzas nocturnas”, afirmó un monje de un monasterio mendocino al visitarnos

Miércoles, 11 de octubre de 2017
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11/10/2017 – El Padre Diego de Jesús, monje que vive en el Monasterio del Cristo Orante, cercano a la ciudad mendocina de Tupungato, visitó la ciudad de Córdoba, donde llevó a cabo una serie de conferencias y retiros. Durante su visita, el Padre Diego estuvo en los estudios de Radio María Argentina y nos contó cómo es la vida cotidiana en el monasterio junto a los otros cuatro monjes que integran esa comunidad de oración y trabajo. “Se trata de una vida sencilla, ordenada en 8 horas de oración, 8 de trabajo y 8 de descanso. Cada monje tiene su propia celda donde transcurre gran parte de su jornada. Celebramos las horas litúrgicas mayores en comunidad, con gran celo. Trabajamos en labores domésticas, artesanales y rurales, en un clima recogido”, afirmó el Padre Diego de Jesús, en diálogo con Nestor Rocchiccioli. El sacerdote agregó que “eventualmente desbordamos la experiencia de Dios acumulada, ayudando a encontrarse con el Señor a quienes se acercan al monasterio en busca de una palabra de vida eterna”.

El Padre Diego destacó que “la variación de los días para nosotros es mínima, aunque el domingo es un poco más especial. La raza de los monjes, como dice San Benito, siempre procuramos empezar el día muy temprano porque es esencial a nuestra misión rezar de noche. Comenzamos a las cuatro y media de la madrugada, como Jesús rezaba de noche. Rezar cuando el día no ha comenzado es muy hermoso, muy significativo y es una misión que tenemos los monjes. Es la misión del vigilante que custodia la fortaleza mientras todos sus hermanos duermen. Nuestro monasterio está sobre una montaña y desde allí podemos ver las luces de la ciudad que aún duerme. De esa forma podemos proteger al mundo de las asechanzas nocturnas”.

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Asimismo, el monje sostuvo que “todo nuestro día está armado de soledad y comunión. Y por supuesto, hacemos un trabajo simple, rural. Tenemos una viña, así que hacemos vinos. También tenemos nogales. Y hacemos una tarea artesanal, construimos íconos y tallas religiosas”.