Jueves, 10 de agosto de 2017

El proceso de recuperación de las adicciones

Jueves, 10 de agosto de 2017
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Pablo Viola y Diego

10/08/2017 – Todos los miércoles, en el programa “Hoy puede ser”, con la guía y el apoyo del Padre Pablo Viola, referente de la Pastoral de Adicciones de la Arquidiócesis de Córdoba, se brinda acompañamiento a las personas y familiares que están atravesando la problemática de adicción a las drogas.

Diego Fernando Irusta está en proceso de recuperación y se acercó a los estudios de la radio para dar su testimonio. “Me costó mucho pedir ayuda. Cuando tocás fondo, no ves nada. Sólo ves lo que vos querés hacer; no te importa si tus hijos tienen para comer o si están sufriendo, ni siquiera ves a los que te quieren ayudar”, relató Diego.

“Me acerqué a la parroquia, algunos días iba y otros días no. Empecé a pensar en mi familia e hijos para cambiar la vida y desde ese día deje de consumir. Mi señora me bancó 12 años y hoy puedo ver eso y demostrarle que la amo, y puedo demostrarle a mis hijos que los puedo cuidar y que puedo ser mejor padre para ellos”.

Ademas, Diego comentó que en la Pastoral encontró otra familia: “Me dieron un gran abrazo y me ayudaron. Me arrepiento haber elegido este camino de las adicciones, pero hoy puedo ver que la vida es hermosa. Soy buena persona, me siento contento y estoy aprendiendo a vivir”.

Al respecto, el Padre Pablo Viola comentó: “Nuestra misión es ayudar al hombre a redescubrir su bondad. El éxito del pecado es hacemos ver que somos alguien que no somos. Es muy importante saber que Dios nos hizo buenos y reconocer esa bondad”.

Por otra parte, Diego desmitificó el hecho de que muchas personas puedan manejar su adicción: “No hay control, es una mentira. Empezás y te haces adicto. Comencé fumando para probar y pasé 12 años consumiendo”, afirmó.

Finalmente, el sacerdote explicó que los verdaderos procesos de recuperación no son como el supermercado: “No es que uno egresa y le dan un título. Es importante hacer un proceso, un camino de vínculos, de red, que nos introduzca en una comunidad de vida. Hay que sanar a la persona y su contexto social con nuevos vínculos, que le den solidez a la vida”.