Martes, 28 de marzo de 2017

¿Vale enojarse? – Maritchu Seitún

Martes, 28 de marzo de 2017
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27/03/17- El enojo es un sentimiento “no permitido” que nos afecta a todos, el desafío es cómo reaccionamos ante esta sensación, como vemos en él el vaso medio lleno y lo transformamos en productivo.

Maritchu Seitún, Lic. en psicología, acercó algunos consejos sobre cómo controlar nuestros impulsos a partir de este sentimiento.

 

¿Qué es el enojo?

Nos enojamos, planteó la especialista, como una señal del cuerpo que nos indica que algo pasa, lo que pasa es que alguien está metiéndose en mi territorio, o eso creo yo entonces el enojo me sirve para defenderme, es una señal alerta súper importante.

Detrás de esa alerta nos podemos encontrar también con un enojo sin sentido, pero lo que realmente provoca dificultad con el enojo son las reacciones, la violencia, no el enojo en si. Porque cuando me enojo simplemente hay algo que me está molestando.

¿Qué pasa cuando no me enojo? cuando no me enojo me enfermo, no tengo mi motivación intrínseca para hacer lo que tengo que hacer y por ahí tomo malas decisiones, gasto mi energía en no conectarme con lo que de verdad siento, entonces no la tengo disponible para la vida y ando con el freno de mano puesto porque no me animo a conectarme con lo que siento.

Cuando me enojo en vez de sentir otra cosa. Hay veces que estoy preocupada, por ejemplo, porque mi marido no llega y cuando llega me pongo furiosa, y en realidad lo que me pasaba es que me asusté. Primero lo siento y después veo que me pasa. El enojo no es lo valido en este caso.  Muchas de estas veces nos enojamos porque el enojo nos hace sentir fuertes y poderosos, en cambio la tristeza, la angustia, la soledad, la vergüenza, la inseguridad, no. Ese no es un enojo que esté bueno y no tiene que ver con defender el territorio, tiene que ver con algo que no me quiero conectar, con algo que me hace sentir frágil, débil. El enojo en este caso es una cascarita, pero sigue siendo una señal.

Reaprender. Mi camino automático es descartar eso que siento, y sentir emociones “autorizadas”. Una vez que uno lo hace ya no es tan largo el camino, uno empieza a descubrir y se da cuenta que siente celos ¿qué problema hay en sentir celos? el problema es que no le robe algo a otro porque sienta celos. Cuando nos podemos conectar con eso sentimos el alivio.

Desenmarañar el ovillo de las cosas que me pasan. El enojo es como la puntita del piolín que te lleva al nudo, y eso es lo que hay que descubrir, ¿qué es lo que me pasa?

Al enojo debemos aprender a responder sin enojo. Lo que complica las autoestimas y las inseguridades de los chicos es cuando se responde al enojo con enojo.

¿Qué es la ira?

La ira es el enojo descontrolado, se va acercando a la violencia.

El enojo tiene que ver con nuestro sistema de defensa automático. cuando un adolescente o un niño chiquito se enoja mucho se siente en emergencia, respira cortito, apaga la corteza cerebral y responde de manera violenta. La solución es ayudar al niño a poner en palabras lo que le pasa, porque cuando yo pongo en palabras lo que me pasa, ya estoy ayudando a integrar todo mi cerebro. La respiración profunda es otra respuesta, poner las manos de mamá en los hombros, porque siempre la presencia de  una persona serena calma a una persona alterada.

A los adultos les recomiendo que respiren hondo, la habilidad está en saber cómo responder, a quién responder, qué decir. Otra solución es ponerse en movimiento, salir a dar una vuelta. Expresar el enojo no es explotar como un volcán, es hacer algo que me sea útil a mi y sea útil al mundo.