El Papa alentó la misión evangelizadora de las Obras Misionales Pontificias

martes, 9 de junio de 2026

09/06/2026 – En el marco de la Asamblea General 2026 de las Obras Misionales Pontificias (OMP), que reunió en Roma a más de un centenar de directores nacionales provenientes de los cinco continentes, el papa León XIV recibió en audiencia a los participantes y los exhortó a renovar el compromiso evangelizador en un mundo marcado por las divisiones, los conflictos y las heridas sociales.

Durante el encuentro, el Santo Padre destacó la necesidad de construir una “Iglesia misionera para la sanación del mundo”, capaz de anunciar a Cristo con esperanza y cercanía en medio de las dificultades actuales. Asimismo, valoró especialmente la tarea que desarrollan las distintas ramas de las Obras Misionales Pontificias, entre ellas la Infancia y Adolescencia Misionera, impulsando una cultura de comunión, solidaridad y cooperación entre las Iglesias.

El director de Obras Misionales Pontificias Argentina, padre Fernández Sánchez, participó de la audiencia junto a unos 150 representantes internacionales y describió la emoción vivida durante el encuentro con el pontífice. «Fue una alegría inmensa poder verlo al Papa, tomarle la mano, mirarlo a la cara y saludarlo. Él es el representante de Cristo en la tierra y tener esa oportunidad es algo maravilloso. Nunca imaginé que alguna vez podría estrechar la mano de un Papa. Son verdaderos regalos que Dios pone en el camino.»

El sacerdote explicó que el mensaje de León XIV estuvo centrado en despertar nuevamente la conciencia misionera de todos los bautizados y en recordar que la misión constituye la identidad misma de la Iglesia: «El Papa nos dirigió un mensaje muy claro: nuestra tarea es ayudar a despertar la conciencia misionera y reavivar el espíritu misionero en todos los bautizados. Nos alentó a seguir adelante en una misión que muchas veces es silenciosa y paciente, una misión que se hace gota a gota, recordando constantemente cuál es nuestra vocación. Yo siempre digo que así como Francisco repetía que en la Iglesia hay lugar para todos, todos, todos, también podemos decir que la misión es de todos, todos, todos los bautizados.»

Durante su discurso, León XIV también recordó que en 2026 se cumplen cien años de la Jornada Mundial de las Misiones y ciento diez años de la Pontificia Unión Misional, dos aniversarios que invitan a renovar el compromiso evangelizador y la formación misionera en toda la Iglesia.

En ese contexto, el pontífice realizó un recorrido por las cuatro Obras Misionales Pontificias, destacando especialmente el protagonismo de la Infancia y Adolescencia Misionera, donde miles de niños participan activamente en la evangelización y en la ayuda solidaria a otros niños del mundo.

Pero uno de los conceptos que más impactó a los presentes fue la invitación a trabajar por la sanación de un mundo herido por las guerras, la violencia y la fragmentación social: «Una de las cosas que más nos marcó fue cuando nos pidió que seamos una Iglesia misionera para la sanación del mundo. Hizo referencia a este tiempo de divisiones, de guerras y de enfrentamientos que vive la humanidad. Nos invitó a contribuir desde nuestro lugar a la paz, anunciando a Jesús, que es el Príncipe de la Paz, y haciendo presente el amor del Padre en este mundo tan fragmentado.»

El padre Fernández Sánchez señaló que las palabras de León XIV evocaron también el magisterio del papa Francisco, especialmente su imagen de la Iglesia como «hospital de campaña», llamada a recibir y acompañar a quienes llegan heridos por la vida: «Mientras lo escuchaba pensaba en aquello que tantas veces decía el papa Francisco sobre ser una Iglesia hospital de campaña, una Iglesia que acoge a los cansados, a los heridos y a los agobiados. Creo que León XIV nos invita a continuar ese camino para colaborar con la paz y con la sanación de tantas personas que hoy necesitan esperanza.»

El Santo Padre también recordó el lema de la próxima Jornada Mundial de las Misiones: «Unidos en Cristo, unidos en la misión», insistiendo en que la unidad de los cristianos constituye un testimonio imprescindible para la evangelización: «Nos recordó que la Iglesia, por naturaleza, es misionera y que debemos vivir una permanente conversión misionera. Volvió a insistir en la unidad con Cristo para participar de la misión divina del amor y trabajar por la unidad entre los cristianos. Fue un llamado muy fuerte a no perder nunca el horizonte de la misión.»

Al finalizar la audiencia, los directores nacionales pudieron saludar personalmente al Pontífice. El representante argentino aprovechó el breve encuentro para transmitirle una invitación muy especial: «El tiempo fue muy corto, apenas para presentarnos y decir de dónde veníamos. Yo le dije simplemente: ‘Lo esperamos en Argentina’. Él sonrió y me respondió: ‘Bien, bien… vamos a ver’. Fue un momento muy sencillo, pero que guardaré para toda la vida.»

Más allá de ese intercambio, Fernández Sánchez aseguró que lo que más lo conmovió fue la serenidad y cercanía que transmite León XIV en el trato personal: «Cuando lo vi entrar sentí una enorme emoción. Me transmitió mucha paz, mucha sencillez, cercanía y bondad en su rostro. Esa serenidad fue lo que más me impactó y lo que seguramente seguirá acompañándome en mi servicio misionero.»