El amor conyugal la máxima amistad – P. Javier Soteras

viernes, 17 de noviembre de 2017
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amor ternura

15/11/17 – Como todos los miércoles el P. Javier Soteras comparte en Radio María acerca de la exhortación “Amoris Laetitia”, ésta vez el tema es “crecer en el amor conyugal”.

 

El amor conyugal,  luego del amor de Dios, es la máxima amistad

El amor conyugal es el amor de los esposos, a través del cual, como dice el Papa Francisco en Amoris Laetitia, se santifican. El esposo y la esposa en cuanto crecen en el amor mutuo se plenifican.

“Hay una gracia que obra en la vida matrimonial: le llamamos gracia de estado que hace resurgir el amor mutuo en toda su plenitud. Esa corriente de gracia se alimenta particularmente de la fuente de la gracia sacramental que es la eucaristía, que se renueva en cada gesto de amor compartido y en cada momento penitencial vivido, en lo personal y en lo común. La gracia sacramental crece en la medida en que nosotros la renovamos en la caridad de todos los días, en la vida en plenitud” explicó el P. Javier y aclaró que “lo que planteamos es amar en términos de Cristo.

El vinculo de amor conyugal es definido por Francisco como “un amor fuerte”, que lo derrama en la vida matrimonial el Espíritu Santo. Es reflejo del estilo de amor que Jesús tiene para con la iglesia. Es un amor oblativo, de ofrenda y de verdadera amistad.

Dice Francisco que “después del amor que nos une a Dios, el amor conyugal es la «máxima amistad»[122]. Es una unión que tiene todas las características de una buena amistad: búsqueda del bien del otro, reciprocidad, intimidad, ternura, estabilidad, y una semejanza entre los amigos que se va construyendo con la vida compartida. Pero el matrimonio agrega a todo ello una exclusividad indisoluble, que se expresa en el proyecto estable de compartir y construir juntos toda la existencia”.

Los proyectos comunes hacen que el amor sea eterno

“Prometer un amor para siempre es posible cuando se descubre un plan que sobrepasa los propios proyectos, que nos sostiene y nos permite entregar totalmente nuestro futuro a la persona amada” dice el Papa Francisco. Ese proyecto superador implica los sueños comunes que se tiene. “¿Qué aporte hacemos como matrimonio, nosotros que somos uno a la sociedad en la que vivimos? animó a plantearse el P. Javier y agregó, “por ejemplo, ¿qué aporte hace a nuestro barrio el amor que nos tenemos?”.

“Cuando pensamos en proyectos comunes pensamos en sentido de la trascendencia. Para que el amor sea para siempre no puede estar instalado ni en vos ni en mí sino que tiene que haber un nosotros. ¿Quiénes somos nosotros? ¿cómo nos pensamos nosotros?. Eso implica salir de esa categoría común del “salvate a vos mismo”, comentó el P. Javier.  

Según el Papa Francisco, “el matrimonio, además, es una amistad que incluye las notas propias de la pasión, pero orientada siempre a una unión cada vez más firme e intensa. Porque «no ha sido instituido solamente para la procreación» sino para que el amor mutuo «se manifieste, progrese y madure según un orden recto»[125]. Esta amistad peculiar entre un hombre y una mujer adquiere un carácter totalizante que sólo se da en la unión conyugal. Precisamente por ser totalizante, esta unión también es exclusiva, fiel y abierta a la generación. Se comparte todo, aun la sexualidad, siempre con el respeto recíproco”.