Familia: camino para amar

viernes, 23 de octubre de 2015
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23/10/2015 – Camino de Emaús quiere seguir acompañando en la oración y la reflexión el Sínodo de la Familia. Por eso, esta semana nos detenemos en los desafíos que afrontan las familias para ser fieles a su misión de amor, de humanización y de trasmisión de la fe.

¡Bienvenidos a “Camino de Emaús”! ¿Cuáles creés que son los mayores desafíos de la familia ante este tiempo?

Posted by Radio María Argentina on jueves, 22 de octubre de 2015

En diálogo con Radio María, el consultor familiar Enrique Giraud (www.enriqueguiraud.com.ar
información@fundarflia.com.ar)  compartió algunos consejos que ha desarrollado en su libro «El camino para amar» –que lejos de ser recetas mágicas- son pistas para irlas trabajando especialmente entre la pareja para ayudar como padres a toda la familia.

En la era del “todo ya”, necesitamos un tiempo para el desarrollo. En tiempos de “lo instantáneo”, necesitamos realizar un proceso. Ante la exigencia de recetas, necesitamos madurar y aprender. En un mundo acostumbrado al zapping, necesitamos poner atención en una meta. Ante la moda de relaciones descartables, necesitamos comprometernos. Frente al “haz lo que sientas”, necesitamos inteligencia y esfuerzo.

La familia no es algo estático. Es un punto de llegada y al mismo tiempo, punto de partida. Bendición de Dios que en Jesús tiene la fuerza dinamizadora de todo sacramento. De ahí que somos invitados a caminar, a crecer… Para ello, el especialista, Giraud nos invita a profundizar un camino donde la mirada sea renovada, llena de misericordia, comprensiva y de plena aceptación. Camino que exigirá una liberación interior que nos ayudará a superar la mirada crítica, enjuiciadora, sobre-exigente e inapelable que muchas veces nos hace mucho daño y ensombrece e incluso hipoteca los vínculos familiares.

 

Conocernos, en lugar de ignorarnos
Comprendernos, en lugar de juzgarnos
Aceptarnos, valiosos y pequeños, en lugar de culparnos
Perdonarnos, en lugar de condenarnos
Amarnos, en lugar de castigarnos