martes, 9 de octubre de 2018

¿Qué resaltan de Monseñor Angelelli los que lo conocieron? – Fray Martín Bitzer

martes, 9 de octubre de 2018
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09/10/2018 – “Su sobrina, me decía que su tío, al que quería mucho, era alegre, tenía la alegría de un niño”, indicó Fray Martín Bitzer, al presentar un perfil de la vida de Monseñor Enrique Angeleli. Agregó que “Hay que recordar que ya hemos presentado la figura del laico Wenceslao Pedernera , luego del misionero francés, Gabriel Longueville y la del sacerdote Carlos de Dios Murias. Los cuatro mártires riojanos, fueron asesinados en 1976, en el mismo contexto, en la misma persecución”, aclaró Fray Martín, vicepostulador de la causa.

“Monseñor Enrique Angelelli, obispo de La Rioja asesinado el 4 de agosto de 1976, nació en Córdoba, en el Barrio Alta Córdoba, el 17 de julio de 1923, aunque en la partida de nacimiento dice 18 de julio. Fue bautizado al mes siguiente de su nacimiento, con el nombre de Enrique Ángel, el 30 de agosto, en la Iglesia parroquial, Inmaculado Corazón de María”, señaló.

“Venía de una famiila humilde, sus padres eran inmigrantes italianos, agricultores. Algunos testigos los recuerdan como personas muy, muy buenas. Y sus vecinos, recuerdan a Enrique Ángel, como alguien que siempre ayudaba a las personas, muy generoso”.

¿Qué resaltan de Monseñor Angelelli los que lo conocieron?

“Le pregunté a su sobrina, qué rescataba de su tío, y me dijo: <Lo que más rescato era el sacerdote que había en él. Solía decir que no debe haber agresiones, que hay que dejar a Dios la justicia. Andaba siempre con un brevario. Y que la otra persona era más importante que él mismo>”, recordó Fray Martín.

“Sus compañeros lo recuerdan como un muchacho estudioso, equilibrado, sereno y con un carácter más bien jovial”.

“Tenía una gran sensibilidad, generaba bondad y un espíritu crítico muy marcado”, dijo Fray Martín, quien destacó, su gran capacidad intelectual. Y resaltó que “Su primera misa fue en la Basílica de San Pedro”.

Fray Martín Bitzer, destacó el poder de mediación que tenía Monseñor Angelelli, el cual -indicó-nunca alentó la tensión entre los que se oponían a su manera de llevar a cabo su misión. “Trató por todos los medios de evitar las divisiones”.