¡Enamorarme del Amor!

Yo te amo Dios mío

y mi único deseo es amarte hasta

el último momento de mi vida.

Te amo Dios infinitamente amable

y prefiero morir amándote

a vivir un solo instante sin amarte.

 

Te amo Señor y la gracia que te pido

es la de amarte eternamente.

Te amo Dios mío y deseo el cielo

solo para poder tener la felicidad de amarte

con todas mis potencias.

 

Te amo Dios mío infinitamente bueno

y temo el infierno, solo porque ahí

no tendría jamás el dulce consuelo de amarte.

Dios mío si mis labios no pueden decirte

a cada instante te amo,

quiero que mi corazón te lo repita

cuantas veces yo respire.

 

Dios mío dame la gracia de que sufra por el amor

y de amarte en mi sufrimiento.

Te amo mi Divino Salvador

porque Tú has sido crucificado por mí.

 

 

 

 

San Juan María Vianney, Cura de Ars. Fragmento

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Maria Carolina Chahin