Oración para ser santo

estoy arrepentido, pero ayúdame a no volver a ofenderte.

 

Te adoro, Señor, porque sos mi creador

y te anhelo porque sos mi fin:

te alabo, porque no te cansas de hacerme el bien

y me refugio en vos, porque  sos mi protector.

 

que tu  misericordia me consuele y tu poder me defienda.

 te ofrezco mis penas, ayúdame a sufrir por vos.

 

Todo aquello que vos quieras, Señor, lo quiero yo.

 Te pido, Señor, que ilumines mi entendimiento,

que fortalezcas mi  voluntad, que purifiques mi corazón

y santifiques mi espíritu.

 Haceme llorar mis pecados, rechazar las tentaciones,

vencer mis inclinaciones al mal y cultivar las virtudes.

 

Dame tu gracia, Señor, para amarte y olvidarme de mi,

para buscar el  bien de mi prójimo

sin tenerle miedo al mundo.

 Dame tu gracia para ser obediente con mis superiores,

comprensivo con  mis inferiores,

solícito con mis amigos y generoso con mis enemigos.

 

Ayúdame, Señor, a superar con austeridad el placer,

con generosidad la avaricia, con amabilidad la ira,

con fervor la tibieza.

 Que yo sepa tener prudencia, Señor, al aconsejar,

valor en los peligros, paciencia en las dificultades,

sencillez en los éxitos.

 

Concédeme, Señor, atención al orar, sobriedad al comer,

responsabilidad en mi trabajo y firmeza en mis propósitos.

 Ayúdame a conservar la pureza del alma,

a ser modesto en mis actitudes,

ejemplar en mi trato con el prójimo

y verdaderamente cristiano en mi conducta.

 

Concédeme tu ayuda para dominar mis instintos,

para fomentar en mí, tu vida de gracia,

para cumplir tus mandamientos y obtener mi salvación.

 Enséñame, Señor, a comprender la pequeñez de lo terreno,

la grandeza  de lo divino,

la brevedad de esta vida y la eternidad de la futura. 

Amén 

 

 

(Oración ofrecida en un retiro sacerdotal)

 

 

 

Maria Carolina Chahin