En respuesta a los argumentos “laicistas” en torno al debate por el aborto

lunes, 13 de agosto de 2018
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10/08/2018 – Luego del debate en torno a la legalización o no del aborto, se hace necesario responder a ciertos “argumentos” “laicistas” que se han escuchado en este contexto.

En el Congreso del “NO” a la legalización del aborto se hace necesario “responder” algunos de los argumentos “laicistas” que se han expuesto, en estos meses, en los medios de comunicación y en las exposiciones y debates en el Congreso de la Nación.

Creemos que es necesario hablar y aclarar algunas cuestiones referidas a la participación de los cristianos y de los católicos en particular en política, porque si uno se queda con lo que se ha dicho en estos meses de debate, inclusive en el debate en la Cámara de Senadores, el mandato es que los católicos somos ciudadanos de segunda, que nos tenemos que recluir en los templos mientras que las normas que regulan nuestra convivencia son definidas por los que no creen en nada, o creen sólo en ellos, que vendrían a ser ciudadanos de primera, una suerte de iluminados.

Al respecto, Edgardo Dainotto, quien es profesor de Historia, de doctrina social, que fue titular de la Acción Católica de Córdoba y que en la actualidad se desempeña como funcionario del Poder Judicial de la provincia de Córdoba, de visita en los estudios centrales de Radio María sostuvo que, “participar en política forma parte del ser cristiano. Es una dimensión esencial de nuestro testimonio como bautizados, no es optativo interesarnos por las cuestiones sociales y políticas de los lugares donde vivimos”

Por su parte, y en diálogo con nuestra emisora, Simón Bestani, quien es Presidente Honorario de la Fundación Contemporánea, Licenciado en Ciencias Políticas, ex asesor de la Cámara de Diputados de la Nación y de otros cuerpos parlamentarios y que, además, es formador de políticos y de dirigentes, consideró que “justamente los católicos estamos llamados a la mansedumbre, a la pobreza y a la humildad por eso yo a veces digo que, estar en política es un poco como caminar como Moisés cuando caminaba con el pueblo de Israel (…) en política hay muchas contradicciones, enorme contradicciones pero, en ese caso hay que apretar los dientes y seguir a Jesús y caminar, total, después Él abre el mar y se pasa”.