Cada segundo de vida es un regalo

miércoles, 6 de enero de 2021
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Antigua plegaria Hebrea:

 

Que tus despertares te despierten.

Y que al despertarte,

el día que comienza te entusiasme.
Y que jamás se transformen en rutinarios

los rayos del Sol que se filtran

por tu ventana en cada nuevo amanecer.

Y que tengas la lucidez de concentrarte

y de rescatar lo más positivo

de cada persona que se cruce en tu camino.

Y que no te olvides de saborear la comida,

detenidamente, aunque “solo” se trate de pan y agua.
Y que encuentres algún momento durante el día ,

aunque sea corto y breve,

para elevar tu mirada hacia lo Alto y agradecer,

por el milagro de la salud, ese misterio y fantástico equilibrio interno.

Y que logres expresar el amor que sientes por tus seres queridos.
Y que tus brazos, abracen. Y que tus besos, besen.
Y que los atardeceres te sorprendan, y que nunca dejen de maravillarte.
Y que llegues cansado y satisfecho al anochecer

por la tarea satisfactoria realizada durante el día.

Y que tu sueño sea calmo, reparador y sin sobresaltos.

Y que no confundas tu trabajo con tu vida,

ni tampoco el valor de las cosas con su precio.

Y que no te creas más que nadie, porque,

solo los ignorantes desconocen

que no somos más que polvo y ceniza.

Y que no te olvides, ni por un instante,

que cada segundo de vida es un regalo,

un obsequio, y que, si fuésemos realmente valientes,

bailaríamos y cantaríamos de alegría al tomar conciencia de ello.

Como un pequeñísimo homenaje al misterio

de la vida que nos acoge, nos abraza y nos bendice.

Feliz vida