El Papa afirmó que la Iglesia es demasiado «vaticano-céntrica»

martes, 1 de octubre de 2013

01/10/2013 – El Papa Francisco calificó a la Iglesia católica de "demasiado vaticano-céntrica" en una entrevista publicada por un diario italiano. El Pontífice también reveló que el día en que fue elegido consideró durante breves instantes la posibilidad de rechazar ser papa.

Francisco declaró que la Iglesia "es demasiado vaticano-céntrica", en una entrevista concedida al fundador del diario La Repubblica, Engenio Scalfari. El Papa pidió a la Iglesia que se comprometa más con el mundo moderno y aseguró que "los jefes de la Iglesia a menudo han sido narcisistas, amantes de la adulación y excitados de forma negativa por sus cortesanos. La corte es la lepra del papado".

Sin embargo, precisó que a pesar de que la curia no es en sí una corte, “sí que hay cortesanos”. El Pontífice también explicó que tras ser elegido al frente de la Iglesia Católica, consideró durante breves instantes la posibilidad de rechazar ser papa. "Antes de aceptar, pregunté si podía retirarme unos minutos a una habitación contigua a la del balcón sobre la plaza. Sentí mucha ansiedad. Cerré los ojos y todos los pensamientos desaparecieron. Incluso el de rechazar aceptar la designación. En algún momento, una gran luz me llenó. Duró un momento, pero a mí me pareció mucho tiempo", añadió.

"La Curia tiene un defecto: es Vaticano-Céntrica. Ve y se ocupa de los intereses del Vaticano y olvida el mundo que le rodea. No comparto esta visión y haré de todo para cambiarlo", explicó Francisco. Mientras tanto, hoy se realiza la primera reunión que mantendrá el Papa con el llamado G8 de la Iglesia, el Consejo de ocho cardenales nombrados por Francisco para analizar la posible reforma de la Curia romana.

"La Iglesia tiene que volver a ser una comunidad del pueblo de Dios y los presbíteros, los párrocos y los obispos deben estar al servicio del pueblo de Dios", añadió el Papa. Sobre su visión de la Iglesia, explicó que no se debe basar en el "proselitismo" sino "en escuchar las necesidades, las desilusiones, la desesperación y dar esperanza a los jóvenes y ayudar a los viejos, abrir al futuro y difundir el amor. Ser pobres entre los pobres". Indicó que en el Concilio Vaticano II se decidió "mirar al futuro con espíritu moderno y abrir a la cultura moderna, que significaba ecumenismo religioso y diálogo con los no creyentes".

Pero el Pontífice reconoció que "hasta ahora se ha hecho poco" y anunció que él tiene "la humildad y la ambición" de llevar a acabo ese camino de la Iglesia hacia la modernidad. Respecto a los cambios que tiene previsto acometer, recordó como ha nombrado el Consejo de los ocho cardenales para que le aconsejen. "No son cortesanos sino personas sabias, animadas por mis mismos sentimientos. Esto es el inicio de una Iglesia con una organización no sólo vertical sino también horizontal", destacó.

Francisco bromeó al asegurar que cuando tiene delante un "clerical" también él se vuelve "anticlerical de golpe" y es que, explicó, "el clericalismo nada tiene que ver con el cristianismo y que San Pablo fue el primero que habló con los paganos, los creyentes de otras religiones". Por otra parte, aseveró que la Iglesia "no se ocupará de política", pues "las instituciones políticas son laicas por definición y actúan en esferas diferentes".

"La Iglesia no irá más allá de su deber de expresar y difundir sus valores, al menos mientras yo esté aquí", confirmó. Su Santidad consideró que "los grandes males que afligen el mundo son el desempleo de los jóvenes y la soledad en la que ha dejado a los viejos. Los viejos necesitan cuidados y compañía. Los jóvenes trabajo y esperanza", indicó.

El Papa también criticó el "liberalismo salvaje" que hace que "los fuertes se hagan más fuertes, los débiles más débiles y los excluidos más excluidos", y añadió que "se necesitan reglas de comportamiento y si fuera necesario también la intervención del Estado para corregir las desigualdades más intolerables".

El Santo Padre habló de los santos de su experiencia religiosa y dijo que los "más cercanos a su alma" son San Francisco y San Agustín. Sobre la "vocación mística" de algunos santos, explicó que no cree que tenga esta vocación. El Papa terminó la entrevista con Engenio Scalfari prometiendo un nuevo diálogo con el periodista (que se define ateo) en el que se afrontarán asuntos como el papel de la mujer en la Iglesia.

En otro orden, el IOR, el banco del Vaticano, que nunca antes había hecho público un balance, ha hecho público este documento en el que se detalla la situación de las cuentas durante el ejercicio de 2012. Este es el informe.