Cáritas: León XIV en España para abrazar el mundo de la fragilidad

jueves, 4 de junio de 2026

04/06/2026 – (Fuente: Vatican News) La secretaria general de la organización caritativa eclesial, María González Dyne, habló con medios vaticanos sobre el próximo viaje apostólico del Papa a la Península Ibérica, del 6 al 12 de junio, durante el cual también se reunirá con personas sin hogar y migrantes. «Estas son las dos realidades más preocupantes que vivimos hoy en nuestro país. Oramos para que su visita pueda movilizar a los jóvenes».

Como un buen samaritano, León XIV visita España sin temor a ahondar en sus heridas más profundas y abordar sus fragilidades sociales. Estas son aún más peligrosas porque han sido ignoradas durante mucho tiempo y se han vuelto crónicas. El cuarto viaje apostólico del Papa —a la Península Ibérica del 6 al 12 de junio— tiene lugar en un país que figura entre los quince más industrializados del mundo. Sus gestos, sus encuentros, sus palabras levantarán un velo de inercia y silencio sobre focos de pobreza que no son temporales ni estacionales, sino estructurales. Y esto en el corazón de Europa, un continente de capitalismo avanzado. La esperanza de quienes trabajan a diario con los más vulnerables de la sociedad es que la visita del Papa sirva para despertar a los miembros más sanos de la sociedad española de su letargo. Esta es la esperanza de  María González Dyne, secretaria general de Cáritas Española , quien compartió sus expectativas y reflexiones sobre el próximo viaje de León XIV con los medios vaticanos.

Señora González Dyne, una de las primeras reuniones programadas durante la visita apostólica de León XIV a España será con «Cedia 24 Horas», un proyecto social promovido por Cáritas Madrid para ayudar a las personas sin hogar. ¿Qué importancia tienen mensajes de sensibilización como este para la labor de Cáritas en el país?

Es cierto que el Papa abrirá y cerrará su recorrido encontrándose con las personas más marginadas de nuestra sociedad: las personas sin hogar y quienes llegan a nuestras fronteras en situación administrativa irregular. Estas son las dos realidades más preocupantes que vivimos hoy en nuestro país. La cercanía de León XIV a los más vulnerables será una gran oportunidad para despertar conciencias y visibilizar una realidad que, para muchos en nuestro país, pasa completamente desapercibida. El gesto del Papa de «abrazar el mundo de la fragilidad» será un verdadero impulso para seguir creciendo en la caridad y comprender que la primera consecuencia del amor es sentir responsabilidad por los demás, especialmente por los más débiles, y esforzarse por su bienestar.

En su opinión, ¿cuáles son los retos sociales más acuciantes a los que se enfrenta España hoy en día?

La pobreza en España no puede entenderse como un fenómeno estacional, sino como una exclusión estructural que se ha vuelto crónica tras dos décadas de crisis consecutivas. A pesar de algunos periodos de recuperación macroeconómica, la brecha social persiste, y la exclusión severa ha aumentado de forma alarmante, afectando a 4,3 millones de personas en 2024, un incremento del 52 % desde 2007. Tener un empleo ya no protege de la exclusión. Uno de cada diez trabajadores en España vive en la pobreza. La brecha generacional también se está profundizando, con un 33 % de menores que experimentan exclusión severa y un aumento de la pobreza en los hogares encabezados por mujeres. Todo ello crea un escenario en el que la pobreza se arraiga como un problema profundo, multidimensional y de larga duración.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, desde un punto de vista social, ¿cómo describiría la sociedad española?

Lo que se desprende de nuestro último informe FOESSA es que la sociedad española se caracteriza por una creciente fragmentación. La estructura tradicional, basada en una amplia clase media, se debilita, lo que provoca que muchas familias se encuentren en una situación de mayor vulnerabilidad y genera una atomización social que dificulta la realización de proyectos colectivos. Además, esta transformación está vinculada a cambios demográficos como el envejecimiento de la población, la inmigración y los nuevos modelos familiares. También se relaciona con la consolidación de dinámicas como la masiva incorporación de las mujeres al mercado laboral, a pesar de la persistencia de las desigualdades de género. En definitiva, el informe presenta una sociedad más diversa, pero también más compleja, con vínculos comunitarios debilitados y menor cohesión social.

¿Cuáles son los principales proyectos que actualmente lleva a cabo Cáritas Española? ¿Cuáles son las prioridades de la organización?

Una de nuestras áreas de trabajo prioritarias durante la última década ha sido la economía solidaria. Cáritas apoya firmemente las iniciativas empresariales que concilian la protección del medio ambiente con el bienestar social. Esto ha impulsado la creación y consolidación de empresas de integración que ofrecen oportunidades de empleo a personas en situación de vulnerabilidad. Actualmente, estas iniciativas generan 3.158 empleos y 271 líneas de negocio, creando un tejido productivo alternativo centrado en las personas. Estos proyectos no solo generan empleo, sino que también promueven procesos de apoyo personal y social, facilitando la integración progresiva de las personas vulnerables en el mercado laboral formal.

Entonces, es el camino correcto…

Así es. Estudios recientes demuestran que, a mediano y largo plazo, el retorno económico de estos programas de acceso al empleo puede triplicar la inversión realizada. A través de estos proyectos, las personas obtienen mayor autoestima, autonomía, reconocimiento social y acceso a sus derechos, y además contribuyen activamente al desarrollo económico compartido mediante sus aportaciones en términos de impuestos y consumo.

El 11 de junio, en Gran Canaria y Tenerife, el Papa León XIV se reunirá con organizaciones dedicadas a la asistencia y acogida temporal de migrantes. ¿Cómo responde Cáritas España a los retos que plantea la migración?

Según nuestros últimos datos, el 47% de las personas a las que asistimos son inmigrantes con estatus administrativo irregular. Nuestro trabajo se inspira en la propuesta del Papa Francisco de «acoger, proteger, promover e integrar» a los migrantes y refugiados. La labor social de Cáritas con migrantes y refugiados abarca desde la acogida y el acceso a derechos fundamentales, recursos y servicios, hasta el trabajo orientado a la integración. Se trata de procesos a medio y largo plazo, que duran entre uno y dos años y que requieren un apoyo integral y altamente personalizado.

La intervención social de Cáritas en apoyo a la integración de migrantes va más allá de estos programas de acción social. Hemos trabajado a través de la incidencia política para lograr la regularización extraordinaria de migrantes, hemos contribuido a mejorar la normativa migratoria y actualmente estamos supervisando la implementación del Pacto Europeo sobre Migración y Asilo, que España implementará en junio. 

Al igual que muchas otras organizaciones en Europa, Cáritas Española opera en una sociedad cada vez más secularizada. ¿Cómo afecta esto a su trabajo?

Por un lado, acabamos de realizar una auditoría de marca y los resultados son muy alentadores. A pesar de vivir en un entorno cada vez más secularizado y polarizado, la sociedad nos percibe correctamente por lo que somos: la labor social y caritativa de la Iglesia. También nos ve como una institución neutral e imparcial, capaz de tender puentes de diálogo con todos. Esta percepción conlleva una enorme responsabilidad pública de seguir representando una oportunidad para tantas personas que han permanecido al margen de nuestra sociedad.

Por otro lado, nos enfrentamos al gran reto del relevo generacional en el voluntariado, en un momento en que comenzamos a vislumbrar una revitalización de la fe. Ante esta realidad, debemos buscar maneras de apoyar mejor a las comunidades y parroquias cristianas para fomentar un mayor compromiso social.

¿Qué impacto cree que tendrá en el futuro el viaje apostólico de León XIV a España?

Caritas espera que la visita del Papa nos inspire, como sociedad, a comprometernos cada vez más a abordar las causas estructurales de la pobreza. Se trata de un asunto urgente que no puede esperar, no solo por la necesidad pragmática de lograr resultados y restablecer el orden en la sociedad, sino también para sanarla de una enfermedad que la vuelve frágil e indigna. Esperamos que este compromiso involucre también a los jóvenes. Es un momento crucial para dar cabida a las nuevas generaciones y asegurar su participación en la labor social y caritativa. En Caritas, oramos para que esta visita marque un antes y un después para nuestra sociedad.