El Papa León XIV alerta sobre «el mundo de los espejos» de la inteligencia artificial y pide rescatar el diálogo real

lunes, 26 de enero de 2026

26/01/2026 – El Papa León XIV publicó este 24 de enero su mensaje para la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, titulado «Preservar las voces y los rostros humanos». Ante el avance de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías digitales, el Pontífice advierte que el desafío actual no es meramente tecnológico, sino antropológico. Según el Santo Padre, es fundamental proteger la singularidad de cada individuo, pues “el rostro y la voz son rasgos únicos y distintivos de cada persona” que no deben ser diluidos en compilaciones estadísticas artificiales.

En el documento, difundido por el Dicasterio para la Comunicación, el Papa alerta sobre el riesgo de que la tecnología erosione nuestras capacidades cognitivas y emocionales si renunciamos al pensamiento propio. León XIV advierte contra la creación de un «mundo de espejos» digital donde la IA solo nos devuelva lo que queremos ver, aislándonos de la verdadera alteridad. Al respecto, el Pontífice señala que “sin la aceptación de la alteridad no puede haber ni relación ni amistad”, instando a no sustituir los vínculos humanos por simulaciones programadas.

Para afrontar estos retos en internet y los medios de comunicación, el mensaje propone una alianza basada en tres pilares: responsabilidad, cooperación y educación. El Papa llama a una gobernanza compartida que involucre a la industria, legisladores, periodistas y académicos para garantizar una ciudadanía digital consciente. En este sentido, subraya que la educación debe servir para fortalecer el juicio crítico y evaluar la fiabilidad de las fuentes, evitando que los intereses algorítmicos dicten la percepción de la realidad.

Finalmente, el Santo Padre exhorta a toda la sociedad a poner la innovación al servicio de la dignidad humana y no al revés. León XIV insiste en que el objetivo de cualquier avance debe ser fortalecer el encuentro real entre las personas y el bien común. En sus palabras de cierre, recalca la importancia de este compromiso ético: “Necesitamos custodiar el don de la comunicación como la verdad más profunda del ser humano, hacia la que orientar también toda innovación tecnológica”.

Fuente: Vatican News.