León XIV bautizó bebés éste domingo: “De sus padres reciben la vida y hoy reciben el sentido para vivirla”

lunes, 12 de enero de 2026

Fuente: @VaticanMedia

12/01/2026 – En la mañana del domingo en que se celebró la Fiesta del Bautismo del Señor, el Papa León XIV presidió la Santa Misa en la Capilla Sixtina, donde administró el sacramento del Bautismo a un grupo de bebés. Durante la ceremonia, el Pontífice se dirigió a las familias para reflexionar sobre la trascendencia de este rito, señalando que los niños se convierten en criaturas nuevas. Al respecto, el Santo Padre subrayó el vínculo entre el nacimiento biológico y el espiritual al expresar: “Así como de ustedes, sus padres, han recibido la vida, ahora reciben también el sentido para vivirla: la fe”.

El Obispo de Roma comparó la importancia de la vida espiritual con las necesidades básicas de cualquier ser humano, como el alimento o el abrigo. El Papa instó a los progenitores a no privar nunca a sus hijos del encuentro con Dios, calificando a la fe como un bien esencial. “Si el alimento y el vestido son necesarios para vivir, la fe es más que necesaria, porque con Dios la vida encuentra la salvación”, afirmó, destacando que el bautismo une a los bautizados en la gran familia de la Iglesia.

Durante su homilía, León XIV también puso de relieve el papel fundamental de las madres y los padres en la transmisión de los valores cristianos, describiéndolos como manifestaciones del amor providente de Dios en la tierra. El Papa reflexionó sobre la reciprocidad del afecto familiar a lo largo del tiempo, recordando que, así como hoy los padres sostienen a sus hijos en brazos, llegará el día en que los hijos serán quienes sostengan a sus padres. En este contexto, expresó su deseo de que el sacramento fortalezca y otorgue constancia al afecto que une a cada hogar.

Finalmente, el Pontífice explicó la riqueza simbólica de los signos bautismales, como el agua que purifica, la vestidura blanca y la luz del cirio pascual que ilumina el camino del creyente. Al concluir la celebración, animó a los presentes a perseverar en la vida cristiana con alegría y con la certeza de que el Señor acompaña cada paso. Con esta ceremonia, el Papa León XIV cerró las celebraciones del tiempo de Navidad, dejando a las familias la misión de custodiar el don recibido para que crezca a lo largo de toda la vida.

Fuente: Vatican News.