León XIV llama a vivir las Bienaventuranzas como una guía para la humanidad

lunes, 2 de febrero de 2026

02/02/2026 – En el marco del primer Ángelus de febrero de 2026, el Papa León XIV reflexionó sobre el Evangelio de las Bienaventuranzas, describiéndolo como una guía esencial para la humanidad. Ante los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el Pontífice subrayó que estas enseñanzas no son ideales lejanos, sino «luces que el Señor enciende en la penumbra de la historia». Según explicó el Obispo de Roma, este mensaje representa una ley nueva que no se graba en piedra, sino en el corazón, transformando la percepción de la vida incluso en contextos de dificultad.

Durante su alocución, según informa Vatican News, el Santo Padre enfatizó que la verdadera dicha no se obtiene mediante el poder o la riqueza, sino que se recibe como un don divino. León XIV recordó que Dios es el único capaz de otorgar consuelo real a quienes sufren y saciar a quienes buscan justicia. En sus palabras, «las Bienaventuranzas son una paradoja solo para quien considera que Dios es diferente de como Cristo lo revela», cuestionando así la lógica del éxito material frente a la riqueza espiritual del amor y la entrega.

El Pontífice también hizo una distinción entre la realidad que imponen los vencedores y la historia que Dios construye al rescatar a los oprimidos. Citando la necesidad de mantener una mirada realista y llena de esperanza, advirtió sobre el peligro de seguir a quienes buscan engañar con promesas vacías. «Jesús ilumina el sentido de la historia; no la que escriben los vencedores, sino la que Dios realiza salvando a los oprimidos», afirmó, destacando que la fe en Cristo es lo que da sentido al dolor y a la persecución.

Para finalizar, León XIV invitó a los creyentes a examinar sus propias fuentes de satisfacción, planteando si su felicidad depende de objetos de consumo o de vínculos humanos sólidos. Definió este camino como «una prueba de la felicidad», insistiendo en que la alegría auténtica es aquella que se comparte «a causa de Cristo». La jornada concluyó con una petición a la Virgen María para que su intercesión ayude a los fieles a encontrar en la humildad la verdadera elevación espiritual.

Fuente: Vatican News.