03/05/2021 – El Papa Francisco ha realizado la oración mariana del Regina Caeli en la Plaza de San Pedro. Comentando el Evangelio del quinto domingo de Pascua, subrayó la importancia de permanecer en Jesús para dar testimonio de su amor.
“Permanecer”, es el verbo clave en el Evangelio de hoy (Jn 15, 1-8) y aparece repetido por Jesús siete veces. El Papa puntualiza: “No hay vid sin sarmientos, y viceversa. Los sarmientos no son autosuficientes, sino que dependen totalmente de la vid, que es la fuente de su existencia”.
Permanecer en Jesús, una acción activa y recíproca Francisco subraya que el permanecer al que se refiere no es pasivo, ni nos mantiene en estado de reposo. “El “permanecer en Él” que Jesús nos propone es una permanencia activa, y también recíproco. ¿Por qué? Porque sin la vid los sarmientos no pueden hacer nada, necesitan la savia para crecer y dar fruto; pero también la vid necesita los sarmientos, porque los frutos no brotan del tronco del árbol. Es una necesidad recíproca, es una permanencia recíproca para dar fruto”.
Todo lo podemos en Jesús La observancia de los mandamientos o las obras de misericordia -continúa el Papa- vienen después; antes es necesario estar unidos al Señor, permanecer en Él. “No podemos ser buenos cristianos si no permanecemos en Jesús. Y, en cambio, con Él lo podemos todo (cf. Flp 4,13)”, afirma el Obispo de Roma.
La “audacia” del Señor que nos necesita “Pero también Jesús, como la vid con los sarmientos, nos necesita. Tal vez este concepto nos parezca audaz, por lo que debemos preguntarnos: ¿en qué sentido Jesús necesita de nosotros? Él necesita de nuestro testimonio. El fruto que, como sarmientos, debemos dar es el testimonio de nuestra vida cristiana”.
La misión de los discípulos de Jesús es seguir anunciando la buena noticia del Reino en el mundo, de palabra y de obra. Y lo hacen dando testimonio de su amor: el fruto que hay que dar es el amor. Unidos a Cristo, recibimos los dones del Espíritu Santo, y así podemos hacer el bien al prójimo y a la sociedad.
Bondad, caridad y paz para el mundo “La fecundidad de nuestra vida, afirma Francisco, depende de la oración. Podemos pedir que pensemos como Él, actuar como Él, ver el mundo y las cosas con los ojos de Jesús. Y así, amar a nuestros hermanos y hermanas, empezando por los más pobres y sufrientes, como Él lo hizo, y amarlos con Su corazón y dar en el mundo frutos de bondad, de caridad y frutos de paz”.
Por último, el Papa invoca la intercesión de la Virgen María: ella, que «siempre permaneció plenamente unida a Jesús y dio mucho fruto», nos ayude a «dar testimonio del Señor resucitado en el mundo».
26/03/2026 - Fue parte de su discurso en el marco del encuentro con el Centro Nacional de Trasplantes italiano.
26/03/2026 – León XIV envía un mensaje de felicitación a la máxima autoridad de la Iglesia anglicana, con motivo de…
23/03/2026 – León XIV aprueba al Dicasterio para la Causa de los Santos la promulgación de los decretos de un…
24/03/2026 - Fue en el marco del encuentro con directivos y personal de ITA Airways. Analizó el panorama internacional y…
31/03/2026 – El video difundido a través de la Red Mundial de Oración del Papa, hace hincapié en el acompañamiento…