“Caciques” en las cárceles de Mendoza: avanzar en el deporte y en la vida

jueves, 27 de febrero de 2025

27/02/2025 – En un nuevo capítulo de “Espacio Fratelli” conocimos al equipo “Caciques” de Mendoza, una iniciativa que surgió en 2016 con el objetivo de acompañar a personas privadas de la libertad. Inspirados en la Fundación “Espartanos”, el primer equipo de rugby carcelario de Argentina, actualmente el proyecto mendocino se sostiene en 4 pilares: el deporte, la espiritualidad, la educación y la reinserción. Para conocer en profundidad esta propuesta dialogamos con algunos de sus integrantes y voluntarios: Monina Sanz de Navarro, Marcos Alemán y Mariano Lemoine.

En 2016, Guillermo, hijo de Monina, fundó el proyecto “Caciques” en Mendoza, una iniciativa que busca brindar una segunda oportunidad a los internos de las cárceles a través de la práctica del rugby. Este proyecto se inspira en los valores de solidaridad, trabajo en equipo y respeto, palabras que tienen un anclaje concreto en la práctica deportiva y que pueden trasladarse a la vida. “Esto empezó ya hace varios años, siguiendo el ejemplo de los Espartanos de Buenos Aires”, comentó Monina y agregó que desde sus inicios, Caciques ha crecido significativamente, y hoy cuenta con varios voluntarios comprometidos con la causa.

El proyecto se basa en cuatro pilares: deporte, espiritualidad, educación y reinserción. A través de estos pilares, buscan transformar las vidas de los privados de libertad, promoviendo el respeto mutuo y el apoyo entre compañeros. “El rugby es la excusa, el verdadero objetivo es ayudarles a cambiar su actitud y brindarles una oportunidad”, expresó Marcos Alemán. De esta manera, no solo trabajan en el ámbito deportivo, sino que también la mirada se centra en la reinserción social de los internos, en la reconstrucción de vínculos familiares y en el poder hacer posible un futuro diferente.

En cuanto a la espiritualidad, el proyecto incluye momentos de reflexión y oración, ofreciendo a los internos un espacio para el encuentro, el diálogo y la conexión personal con Dios. Al respecto, Monina expresó: “Nos juntamos los jueves para rezar, es increíble ver cómo ellos se suman con tanta fe y gratitud”. Este aspecto no solo promueve la espiritualidad, sino también un cambio de perspectiva en quienes participan.

En el medio de la conversación, se hacen presentes distintas anécdotas que traen a la mesa testimonios e historias reales de los participantes, muchas de ellas cargadas de dolor. Así, “Caciques” demuestra ser mucho más que un proyecto deportivo. Es una iniciativa transformadora que ofrece esperanza a quienes más lo necesitan, brindándoles herramientas para cambiar sus vidas. Como expresó Mariano Lemoine: “lo más lindo es ver los abrazos y el respeto que se generan entre ellos, es un cambio real”.

Para escuchar la nota completa accedé al video del inicio