29/08/2025 – En el penúltimo programa de los Mártires Riojanos, la hna. Silvia Somaré de las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús, compartió ¿por qué fueron mártires Enrique, Gabriel, Carlos y Wenceslao?, porque dieron su vida antes de negar a Cristo. Y mártir significa testigo de la fe, testigo de Cristo, testigo del evangelio, testigo por amor a los hermanos.
En este programa, Monseñor Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, nos dejó sus palabras grabadas para contarnos sobre la figura del beato mártir Enrique Angelelli, porque él fue el pastor que desarrolló todo ese nuevo estilo de iglesia que traía el Vaticano Segundo y razón por la cual él fue asesinado y también los otros tres y muchos perseguidos.
Compartimos parte de lo que nos contó: “Monseñor Enrique Angelelli es una figura mucho más conocida que sus tres compañeros por distintos motivos: por su lugar en las tensiones de la adaptación de la iglesia a las novedades del Concilio Vaticano Segundo, en Córdoba por su entrega sacerdotal juvenil, por su formación en Roma, pero a la vez en contacto con sus compañeros sacerdotes de mucha cercanía, de mucha fraternidad, como obispo auxiliar de Córdoba entre el año sesenta y uno y el año sesenta y ocho hay que destacar una identificación con la iglesia cordobesa que le venía de su de sus orígenes, pero también y sobre todo, de su amor a las exigencias del Vaticano Segundo vividas en torno a su ministerio episcopal. Si como sacerdote le ha sido un buen compañero docente del seminario un entusiasta promotor de los distintos apostolados en el mundo de la pastoral obrera, como obispo iba a ser una expresión de aquella vigorosa iglesia post conciliar que quería aceptar los desafíos del Espíritu Santo y vivir a fondo la historia humana con amor y con entrega evangélica (…) La vida de Angelelli estuvo atravesada por las amenazas, los ataques, las críticas de los quienes no aceptaban la invitación del Vaticano segundo a asumir a fondo la propuesta del evangelio de Jesús. La muerte de Angelelli lo va a encontrar como dice algún documento en un regreso hacia el centro de la ciudad provenía de Chamical, porque venía a investigar la muerte de los curas Longueville y Murias. Cuando decimos lo encontró, es por supuesto un eufemismo que, en mi caso, es una ironía porque en aquel momento se utilizaba esta expresión para no dar a entender todavía anticipadamente lo que después tanto la justicia civil como canónica demostró que era que había sido asesinado (…) En la muerte de Angelelli encontramos los signos más fuertes de lo que después sería más adelante las tensiones durante la dictadura militar con tantos sectores de iglesias que continuaban su compromiso con el mundo de los pobres con la atención pastoral de lo que hoy llamamos las periferias existenciales”.
Después de escuchar a Monseñor Colombo, la hermana Silvia compartió: “Esa novedad que trajo Angelelli, que era evangélica y que se dirigía a los más frágiles, a los más débiles, a los vulnerados y que generó mucho problema, mucha ruido entre quienes no estaban de acuerdo y se dio una serie de condiciones y situaciones en una democracia muy frágil en este país, a partir de 1.973 ya con el gobierno de Javier Perón, con la triple A, comienzan a perseguirlo y al comienzo de la dictadura militar, lo asesinan en agosto de 1976. Previamente, el 18 de julio habían asesinado a Carlos y a Gabriel y el 25 al laico Wenceslao Pedernera. Como decíamos, Mártir es un testigo de Jesús hasta la muerte, ¿no? Esto es un elemento constitutivo de la iglesia. O sea, no hay iglesia sin martirio. Y ya vamos a ver por qué incluso el mismo Jesús en el evangelio así lo expresa. Dar la vida antes que negar a Cristo, dar la vida antes que negar el amor a los hermanos, dar la vida antes que pensar en uno mismo, ¿no? Y Jesús ya lo dice y lo voy a leer tal cual en el evangelio de San Mateo cuando enuncia en el capítulo 5 las bienaventuranzas en el versículo 10 dice, felices los perseguidos por la causa del bien porque el reino del cielo les pertenece, o sea, felices los perseguidos. Y también dice, felices ustedes cuando los injurien, los persigan, y los calumnien por mi causa. Alégrense y estén contentos, pues la paga que les inspira en el cielo es abundante. Del mismo modo, percibieron a los profetas anteriores a ustedes. Es decir que aquí Jesús es como una antítesis, porque o sea los van a perseguir dicen los van a injuriar, los van a calumniar, siéntanse felices si es por mi causa. Y el cielo va a ser de ustedes. Y van a tener una gran paga, una gran recompensa que es la vida eterna”.
Mas adelante la hermana comparte la imagen de Juan el Bautista, de San Esteban y de Saulo, nuestro futuro San Pablo, para traer al programa personas que fueron perseguidas y murieron a causa de su fe: “Llegamos un poco con la historia de la iglesia, en donde entendieron muy bien los primeros cristianos esto de que, así como Jesús había donado, había dado su vida en la cruz, también había que donar la vida. No había que guardársela. Porque Jesús, también dice en el Evangelio, el que dé su vida la encontrará y el que se guarde la vida, la perderá”.
La hermana Silvia cerro el programa invitando a la reflexión: “Gente que, como digo, no entregó su vida solo por los demás o no entregó su vida rebeldemente, sino que realmente la entregó por Jesús, por su causa, por el Evangelio, por la fe, por la verdad. Meditemos un poquito esto de esta vocación, sigámoslo. En esta vocación de la iglesia al martirio, este bautismo que viene con sangre y este bautismo que nosotros recibimos con agua, pero que nos dice que seremos bienaventurados cuando seamos perseguidos. Pensemos a veces en nuestras persecuciones propias, cuando hemos sido perseguidos o cuando nosotros a veces hemos perseguido a otros en nombre de la fe”.
Te invitamos a escuchar todo el programa y compartilo con los tuyos.