19/01/2026 – Continuamos hablando de inteligencia artificial junto a Gustavo Béliz, quien es miembro permanente de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales del Vaticano y director y autor principal del libro Atlas de Inteligencia Artificial para el Desarrollo Humano de América Latina y el Caribe.
Esta obra, fruto de años de investigación y diálogo con múltiples sectores, propone una reflexión profunda sobre el papel de la inteligencia artificial en nuestra región, situándola como un fenómeno que reconfigura economías, sociedades y modelos de gobernanza, al tiempo que ofrece herramientas estratégicas para que su implementación sea inclusiva, equitativa y alineada con los objetivos de desarrollo humano.
El tema que se abordó en esta oportunidad fue: “La dignidad del trabajo frente a la inteligencia artificial”. Este aspecto del tema es uno de los ejes más urgentes del debate contemporáneo. En múltiples presentaciones y mesas de diálogo se ha señalado que la IA no debe verse simplemente como una herramienta tecnológica, sino como un factor que transforma de raíz las relaciones laborales y las estructuras productivas.
En este sentido, muchos especialsitas propone la necesidad de un diálogo cuatripartito —que incluya a empresarios, trabajadores, el Estado y la comunidad científica— para diseñar políticas que eviten que la automatización desplace sin más a los trabajadores y, en cambio, potencie la creación de empleo de calidad y condiciones de trabajo dignas.
Pensar la dignidad del trabajo en tiempos de IA implica reconocer que la tecnología no es neutral: refleja valores, decisiones y prioridades sociales que pueden ampliar o reducir las brechas existentes. Para que el trabajo conserve su sentido humano, es fundamental enfocar la innovación tecnológica hacia la inclusión social, la justicia laboral y la equidad, y no solo hacia la eficiencia o la rentabilidad.
Esta perspectiva exige marcos regulatorios éticos, educación continua, políticas públicas activas y una cooperación estrecha entre todos los actores de la sociedad, para asegurar que el avance de la IA no erosione la dignidad de las personas, sino que fortalezca su capacidad de contribuir y prosperar en un mundo laboral en transformación.
Por su parte, Gustavo Béliz destacó que, en este tema se pueden «analizar tres escenarios posibles que se pueden dar en materia de inteligencia artificial y el impacto en el mundo del trabajo. La primera es la automatización de las tareas laborales de una manera absoluta. El segundo es la complementación, cómoel trabajo humano puede mejorar con la inteligencia artificial y el tercer escenario es la creación de nuevas ocupaciones».
En este marco, Beliz explicó: «A diferencia de hace unos años, hoy lo que comenzamos a ver es que no solamente existe un riesgo de automatización de tareas más rutinarias, más diríamos simples, sino que comienza a existir un riesgo importante de automatización de tareas que tienen que ver con los trabajadores intelectuales, con los trabajadores que implican un empleo importante de capacidades cognitivas».
Al respecto, Gustavo compartió una anécdota muy ilustrativa sobre el tema: «Yo siempre recuerdo que hace unos un año atrás, en un encuentro de inteligencia artificial en Ginebra, a uno de los creadores de esa inteligencia artificial, Geoffrey Hinton, le preguntaron, «Bueno, ¿cuál es el futuro o cuál es la tarea más importante que podría usted recomendarle a uno de sus hijos para que estudie en el futuro, para que no pierda ese trabajo?. Él dijo, «La más importante es la de plomero. Los plomeros seguro que no van a perder su trabajo en el futuro frente a la inteligencia artificial».
Se puede acceder a la entrevista completa en el reproductor de videos ubicado bajo el titulo.