12/01/26- La psicóloga Adriana Guraieb analiza el fenómeno de la «felicidad tóxica» y la importancia de no reprimir las emociones negativas, especialmente la tristeza.«Existe una presión social y mediática (acentuada por las redes sociales) por estar siempre bien. Esto genera la creencia de que debemos ignorar o «fingir demencia» ante el dolor, la rabia o la tristeza para no ser vistos como personas negativas», dijo la especialista.
Contrario a lo que se piensa, estas emociones tienen una función vital:El miedo: Nos alerta de posibles peligros y nos cuida.La tristeza: Nos otorga el espacio necesario para procesar pérdidas (salud, pareja, trabajo).La rabia: Nos ayuda a marcar límites y denunciar injusticias.
Rechazar estas emociones no las hace desaparecer; por el contrario, suele derivar en cuadros psicosomáticos como gastritis, picos de presión o diabetes, ya que el cuerpo manifiesta lo que la mente calla.
La experta señala que ser feliz no es gratis y requiere trabajo. El camino hacia el bienestar interior comienza por aceptar la propia vulnerabilidad y permitirse estar mal sin juzgarse, lo cual abre la puerta a un entendimiento más profundo de uno mismo.No te pierdas de escuchar la entrevista completa en en siguiente resúmen: