Evidencian una asociación entre el cannabis y trastornos de salud mental

miércoles, 25 de febrero de 2026

25/02/2026 – Un reciente estudio internacional volvió a encender las alertas en materia de salud pública tras analizar las conductas vinculadas con adicciones en adolescentes.

La investigación, considerada una de las más amplias realizadas hasta el momento, evaluó a más de 460.000 chicos y chicas estadounidenses y encontró una fuerte asociación entre el consumo de cannabis durante la adolescencia y un mayor riesgo de desarrollar, a largo plazo, trastornos de salud mental como psicosis, trastorno bipolar, depresión y ansiedad.

El trabajo, publicado en la revista científica JAMA Health Forum, fue desarrollado por investigadores de la Universidad de California en San Francisco, la Universidad del Sur de California, el sistema de salud Kaiser Permanente y el Instituto de Salud Pública de Oakland. El seguimiento incluyó a 463.396 adolescentes de entre 13 y 17 años, cuyos historiales médicos fueron monitoreados hasta los 26 años con el objetivo de evaluar las consecuencias del consumo temprano de marihuana en la adultez joven.

Los resultados mostraron datos contundentes: los adolescentes que habían consumido cannabis en el último año presentaron el doble de probabilidades de desarrollar trastornos psicóticos o bipolares, dos de las afecciones psiquiátricas más severas. Además, el estudio detectó un 34% más de riesgo de depresión y un 24% más de probabilidades de sufrir trastornos de ansiedad, incluso después de ajustar factores previos como antecedentes psicológicos o consumo de otras sustancias.

Especialistas advierten que uno de los factores que agrava la situación es el cambio en la composición del cannabis actual. Según los investigadores, la marihuana disponible hoy presenta concentraciones de THC superiores al 20%, niveles significativamente más altos que décadas atrás, lo que incrementa sus efectos psicoactivos sobre un cerebro que aún se encuentra en desarrollo. En ese sentido, remarcan que la adolescencia constituye una etapa especialmente vulnerable desde el punto de vista neurológico y emocional.

El estudio también se da en un contexto de creciente normalización social del consumo. En Estados Unidos, más del 10% de los adolescentes de entre 12 y 17 años reconoció haber consumido marihuana durante el último año, mientras que uno de cada cuatro jóvenes admite haberla probado antes de finalizar la escuela secundaria. Frente a este escenario, los investigadores insistieron en la necesidad de fortalecer campañas de prevención y brindar información científica clara tanto a familias como a instituciones educativas.

Si bien los especialistas aclaran que el estudio demuestra una asociación y no necesariamente una causalidad directa, sostienen que la evidencia acumulada en los últimos años apunta a que el consumo precoz puede actuar como un factor desencadenante o acelerador de enfermedades mentales en personas con predisposición previa. Por ello, organismos de salud consideran que el consumo adolescente de cannabis debe abordarse cada vez más como un problema de salud pública, especialmente ante el aumento global de trastornos emocionales y psiquiátricos en jóvenes.

En conclusión, los hallazgos refuerzan un consenso creciente dentro de la comunidad científica: el inicio temprano en el consumo de sustancias psicoactivas puede tener consecuencias que recién se manifiestan años después. Por ese motivo, expertos subrayan la importancia de la prevención, el acompañamiento familiar y la educación sobre riesgos reales asociados al consumo durante etapas clave del desarrollo.

Al respecto de este estudio, la Dra. Mariela Roldán, médica psiquiatra, especialista en adicciones, presidenta de la Asociación de Psiquiatras de Córdoba sostuvo: «Lo que tiene muy bueno este estudio es que es un estudio como vemos longitudinal. Es una foto y maneja la cantidad, o sea, eso es lo más importante de este estudio. Muestra aproximadamente a 500. 000 jóvenes con un estudio observacional, ese esa es la robustez del estudio. Hay muchos otros que lo vienen alertando. Venimos preocupados desde hace tiempo con esto de la preocupación de la reducción de la percepción de daño. Pero esto es lo afortunado de este estudio y que se ha replicado y que es noticia, afortunadamente que llega no solamente a los que nos dedicamos a esto, sino lo fundamental a la comunidad entera».

En tanto, haciendo referencia a la realidad que este estudio devela, la doctora Roldán afirmó que «en salud, en general y fundamentalmente en salud mental hablamos de multicausalidad. No podemos decir solo que fumar marihuana produce psicosis, es un factor de vulnerabilidad y eso está demostrado y eso ya es mucho. Entonces vemos a nuestros adolescentes decir «Pero, ¿y un porro no?», «¿Qué va a pasar?» y, en realidad la buena noticia nuestra es la robustez que tenemos para dar respuesta. No estamos hablando de hacer tener miedo a la sociedad, sino que estamos hablando de estar prevenidos, estar informados realmente de los riesgos que pueden provocar el consumo».

Se puede acceder a la entrevista completa en el reproductor de videos ubicado bajo el título.