25/02/2026 – En la Catedral María Auxiliadora de Neuquén se celebró una emotiva misa de envío misionero del presbítero Gabriel Mora, quien partirá hacia la Amazonía peruana para integrarse al proyecto pastoral “Iglesia argentina, Amazonía es tu misión”, una iniciativa impulsada por la Conferencia Episcopal Argentina junto a las Obras Misionales Pontificias.
La celebración eucarística fue presidida por el obispo de Neuquén, monseñor Fernando Croxatto, actual presidente de la Comisión Episcopal de Misiones, y contó con la participación de sacerdotes, familiares, amigos y numerosos fieles que acompañaron este paso significativo en la vida del sacerdote neuquino.
Durante la homilía, monseñor Croxatto destacó que el envío misionero no responde a una decisión improvisada, sino que es fruto de un profundo proceso de discernimiento espiritual.
El obispo agradeció además su disponibilidad y generosidad, remarcando que incluso en contextos de escasez de sacerdotes, la Iglesia está llamada a compartir sus dones y sostener la misión evangelizadora más allá de sus propias necesidades.
La misión argentina se desarrolla en el Vicariato Apostólico de Puerto Maldonado, en Perú, particularmente en la región amazónica conocida como los Valles de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro, una extensa zona que reúne cerca de 197 comunidades dispersas y de difícil acceso. Este proyecto misionero surgió como fruto del Sínodo para la Amazonía impulsado por el papa Francisco, con el objetivo de acompañar pastoralmente a poblaciones alejadas y fortalecer la presencia de la Iglesia en territorios donde las comunidades enfrentan grandes desafíos sociales, culturales y geográficos.
Hasta el momento, la misión estuvo sostenida principalmente por laicos, religiosas y sacerdotes provenientes de distintas diócesis argentinas como Jujuy, Salta, Mendoza, Santa Fe, Córdoba, Paraná y Buenos Aires. El padre Gabriel Mora reemplazará al presbítero Juan Manuel Ortiz de Rozas y asumirá el servicio pastoral por un período inicial de dos años, con posibilidad de extenderlo hasta tres, integrándose a un equipo misionero que trabaja en estrecho contacto con las comunidades locales amazónicas.
Visiblemente emocionado, el sacerdote expresó durante la celebración: “Quiero ser instrumento de Dios”, y aseguró que su decisión nace de la oración y del acompañamiento de la Iglesia que lo vio crecer en su vocación. También recordó que la misión constituye la esencia misma de la Iglesia, afirmando que “la Iglesia no es para mirarse el ombligo, sino para anunciar a Jesús”. Antes de la oración final, la comunidad extendió sus manos sobre él como signo de envío y acompañamiento espiritual, encomendando su tarea a la Virgen María, Reina de las Misiones.
Este nuevo envío misionero refleja el compromiso de la Iglesia argentina con una “Iglesia en salida”, solidaria con otras Iglesias hermanas de América Latina. La partida del padre Mora representa no solo un gesto personal de entrega, sino también un signo del espíritu misionero que busca fortalecer la fe, la cercanía pastoral y la fraternidad entre los pueblos amazónicos y las comunidades cristianas del continente.
El padre Gabriel Mora dialogó con Radio María Argentina y, sobre su vocación relató: «Yo desde mi inicio, mi llamado vocacional fue en una misión, digamos. Entonces, partiendo desde ahí, el año pasado cumplí 15 años de sacerdote y siempre estuve en parroquias casi misioneras, podríamos decir, en la zona cordillerana de Neuquén. Estuve por Loncopué, Las Lajas, pegado ahí a la cordillera de los Andes y la última parroquia estuve en San Martín de los Andes. Y son parroquias que hay que recorrer, que hay que visitar, misionar, zonas rurales, comunidades criollas, comunidades mapuches y bueno, siempre meme gustó eso pero ya hace un tiempo también vengo sintiendo como que Dios me pide algo más, ¿no? dentro de ese llamado, el primer llamado vocacional sacerdocio, también Dios nos sigue llamando».
El padre Gabriel tambien destacó que «siempre uno tiene que estar abierto a escuchar a Dios y uno tiene que estar siempre discirniendo dónde me quiere hoy Dios. Y entonces, bueno, ya hace un tiempo sentía como que Dios me llamaba algo más, y gracias a la escucha de mi obispo, el padre obispo Fernando, le planteé esto, como sentía como que Dios me llamaba a algo más, a una misión quizás adyente y él me dijo, «Bueno, vamos rezándolo, vamos discirniendo juntos.» y apareció, por supuesto, en el camino esto del proyecto Amazonía, ese llamado que hizo el Papa Francisco de algunos años para que prestemosespecial atención a esa zona. Y bueno, fui, me inscribí en este proyecto misionero que es de la IglesiaArgentina y estuve 2 años haciendo junto con otros hermanos y hermanas haciendo este discernimiento para descubrir si es que Dios me quería allí. Y bueno, llegó este momento».
Se puede acceder a la entrevista completa en el reproductor de videos ubicado bajo el título.