La multiplicación de los panes: cuando Dios multiplica lo poco que ofrecemos

viernes, 13 de marzo de 2026

Ante una multitud hambrienta en medio del desierto, los discípulos ven un problema imposible de resolver. Jesús, en cambio, ve una oportunidad para enseñarles algo esencial: cuando ponemos en sus manos lo poco que tenemos, Dios puede transformarlo en abundancia para muchos.

Evangelio de referencia

“Tomó Jesús los cinco panes y los dos pescados, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran a la gente.
Comieron todos hasta saciarse; incluso se llenaron doce canastos con los pedazos de pan que sobraron.”
(Mc 6,34-44)

Los vio y se compadeció

El Evangelio nos muestra a una multitud que busca a Jesús. Lo siguen porque desean escuchar su palabra, porque necesitan ser sanados y porque buscan consuelo para sus heridas.

El texto dice algo muy profundo:

“Jesús vio a la multitud y sintió compasión de ellos.”

La compasión de Jesús revela el corazón de Dios. Él no permanece indiferente ante la necesidad humana. Escucha, enseña, sana y acompaña a quienes lo buscan.

Jesús dedica todo el día a estar con ellos. No los despacha rápidamente ni posterga el encuentro. Se detiene y los atiende con paciencia.

Así también hace con cada uno de nosotros.

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Oración de San Ignacio

Toma, Señor, y recibe toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad. Todo mi haber y mi poseer, Vos me lo disteis, a Vos, Señor, lo torno. Todo es tuyo. Disponelo a tu voluntad, dame tu amor y gracia que ésta me basta.

En este espacio encontrarás todo el material diario y complementario para hacer los ejercicios en esta Cuaresma. (link a la categoría)