Las segundas moradas

lunes, 23 de marzo de 2026

20/03/2026 – El sacerdote carmelita Pablo Ureta animó a tomar con “determinada determinación y perseverar en el castillo interior” al tomar las segundas moradas de Santa Teresa de Ávila. El fraile invitó a entrar y permanecer en la esta morada desde la oración y escuchando los llamamientos del Señor. “En la segunda morada, la persona tiene que luchar por mantenerse dentro del castillo. Para ello debe perseverar, animado por la esperanza y el naciente amor. El castillo es una metáfora de la vida en relación con Dios. Una vez que en la primera morada nos hemos dado cuenta de que somos sus hijos, creados a su imagen y semejanza, y podemos comunicarnos con Él, tenemos que elegir entre mantenernos dentro para profundizar en la relación, o volver a la dispersión de la vida anterior”, indicó Ureta.

“Santa Teresa nos dice que en la primera morada el orante era como un sordomudo y en esta sufre porque escucha pero no puede responder. En las segundas moradas, las imágenes bélicas representan las dificultades de la vida ascética: golpes, artillería, la batería y la barahúnda que simbolizan la acción del demonio, de nuestro egoísmo o pereza. Para vencer es necesario perseverar, aunque estemos cansados, aunque hayamos repetido mil veces los intentos de salir adelante. Para Teresa, a quien no le quedaba muy lejos en la historia la lucha por la reconquista de España, la imagen del castillo es la de una fortaleza segura, como ahora lo son nuestras casas. La perseverancia puede ser cansada y tediosa, por ello necesita animarse con otras fortalezas de carácter, como la esperanza, que nos ayuda a visualizar un mejor futuro y nos ayuda a planear las rutas por las que podemos alcanzarlo. Y el amor, que nos ayuda a esforzarnos por cuidar de quienes son cercanos a nosotros”, añadió el padre Pablo. Quien tomar contacto con este fraile carmelita descalzo lo encontrará en Instagram como @frpablocd

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