¿Cómo nos mira Dios?: una reflexión camino a la Pascua

miércoles, 1 de abril de 2026

01/04/2026 – En el inicio de la Semana Santa, desde el Monasterio Santa Catalina de Siena de Córdoba, Sor Ana María Albarracín compartió una profunda reflexión centrada en la mirada amorosa de Dios sobre la humanidad. Con palabras cargadas de espiritualidad, invitó a contemplar ese amor que sostiene, guía y salva.

Al comenzar, propuso un camino interior: aprender a mirar como Dios mira. La reflexión se centró en comprender que el amor de Dios es originario y constante. Desde la creación, explicó, Dios pensó al ser humano como parte de una comunidad de amor, creando un mundo bueno y armónico. Sin embargo, el pecado oscureció esa belleza inicial. Aun así, Dios no abandona: continúa mirando con misericordia y actuando en la historia para rescatar a su pueblo. En este sentido, recordó el pasaje del Éxodo donde Dios dice: “He mirado, he visto la opresión de mi pueblo, he oído sus gritos y he bajado para librarlo”, mostrando un Dios cercano que interviene y acompaña.

Este amor alcanza su plenitud en Jesucristo, enviado por el Padre para realizar la obra de salvación. Su vida, pasión, muerte y resurrección son la máxima expresión de ese amor que se entrega por completo. Sor Ana María subrayó que esta historia no es lejana, sino que se actualiza en cada persona: Dios sigue mirando, llamando y suscitando instrumentos para el bien.

En este camino, la invitación es también a reconocerse amados en lo profundo. A través del Salmo 139, recordó que Dios conoce cada detalle de la vida humana y permanece siempre presente. Y, como en la parábola del hijo pródigo, su amor se manifiesta en la espera paciente y el abrazo misericordioso.

Finalmente, Sor Ana María puso la mirada en Jesús crucificado como el signo supremo del amor: “Cada rasgo, cada herida, cada flagelación… son todas palabras de amor del Padre a nosotros”. En esta Semana Santa, invitó a contemplar ese misterio y a dejarse transformar por él.

Así, la propuesta es clara: fijar la mirada en el amor de Dios y responder con una vida que también ame sin medida.

Para escuchar la reflexión completa accedé al video del inicio