Los Signos del Resucitado para los Niños en la Calle

viernes, 10 de abril de 2026

10/04/2026 – Cada 12 de abril, el mundo observa el Día Internacional de los Niños de la Calle. Más que una simple fecha en el calendario, es un llamado urgente a denunciar la vulnerabilidad que enfrentan millones de menores y a buscar formas concretas de transformar su realidad.

En esta oportunidad, bajo el lema “Los Signos del Resucitado para los Niños en la calle”, el Padre Humberto González nos invita a reflexionar sobre cómo llevar la esperanza de la Pascua a quienes viven en los márgenes de nuestra sociedad.

Niños «en» la calle, no «de» la calle

Una de las primeras distinciones que nos propone el Padre Humbi es un cambio de perspectiva en nuestro lenguaje y mirada. No debemos verlos como seres que pertenecen al asfalto, sino como niños cuya inocencia ha sido expuesta: «Eh, porque todos decimos niños de la calle, pero no son de la calle, son niños en la calle. Esos niños deberían tener un hogar, una familia que los contenga, un ambiente adecuado, por supuesto, una educación. Deberían tener oportunidades y sobre todo son inocentes porque no eligieron estar ahí.»

Contra la «anestesia» de las soluciones rápidas

Frente a esta realidad, es común caer en la tentación de calmar la conciencia con una ayuda momentánea o análisis superficiales. Sin embargo, la verdadera acción requiere paciencia y una visión a largo plazo. El Padre advierte que las reacciones inmediatas muchas veces sirven más para olvidarnos del problema que para solucionarlo.

Además, el padre Humberto González destaca que la acción individual puede ser limitada e incluso peligrosa, ya que detrás de un niño suele haber un adulto que lo explota.

En este sentido, nos regala una reflexión fundamental sobre el valor de los gestos humanos simples pero auténticos: «El dinero nunca nunca va a solucionar poco o mucho dinero que demos a un niño desde ya no va a solucionar nada y muchas veces va a cargarle más problemas a ese niño. Por lo tanto, esa acción que suele ser lo primero que se nos ocurre… no va a solucionar o no va a cambiar la situación de ese niño. Entonces, signos del resucitado para con los niños en la calle puede ser desde la sonrisa, desde a veces el diálogo… preguntarle cómo se llaman, de dónde vienen, si tienen hermanos, qué sueñan.»

La fuerza de la comunidad

Para evitar la «pseudo impotencia» —ese sentimiento de que nada de lo que hagamos servirá—, la propuesta es canalizar el deseo de ayudar a través de las instituciones y la vida comunitaria. La resurrección, nos recuerda el Padre, no es un efecto mágico, sino algo que se manifiesta cuando trabajamos con otros.

«Jesús resucitado en todas sus apariciones, primero aparece a la comunidad, pero cuando tiene apariciones personales siempre convoca a la comunidad. Bueno, quizás los niños en la calle sean una invitación también a que nos sumemos en comunidad a otras instituciones o que podamos pensar juntos o que podamos reflexionar o ayudar a otros a dejar de ver a los niños en la calle como enemigos, sino como realmente eso lo que son: primero, niños, el rostro de la inocencia de Dios.»