29/04/2026 – Cada año, el “Día Internacional de la Concientización sobre el Ruido” vuelve a poner en agenda una problemática muchas veces subestimada, pero con consecuencias directas sobre la salud. Esta iniciativa, impulsada en 1996 por el Centro para la Audición y Comunicación, busca alertar a la población sobre los riesgos de la exposición prolongada al ruido y promover hábitos de cuidado auditivo en la vida cotidiana.
Si bien solemos asociar el daño auditivo a situaciones extremas o ruidos intensos, lo cierto es que gran parte del impacto se produce de manera silenciosa y progresiva. La exposición constante a niveles moderados de ruido —en el tránsito, en el trabajo o incluso en el hogar— puede generar un deterioro acumulativo que afecta no solo la audición, sino también el bienestar general.
En este sentido, el doctor Fernando Romero Orellano, especialista en otología pediátrica y jefe del servicio de Otorrinolaringología de la Clínica Reina Fabiola, advierte sobre la falta de conciencia social en torno a este problema: “solo somos conscientes de una parte de los efectos que produce el ruido en nuestro entorno. Generalmente reaccionamos cuando no podemos dormir o cuando hay un ruido fuerte puntual, pero hay una exposición cotidiana que pasa desapercibida y que va generando un daño progresivo”.
El especialista remarca que esta naturalización del ruido es uno de los principales factores de riesgo: “muchas veces dejamos pasar estas molestias, las minimizamos, y eso hace que el organismo esté sometido de forma constante a niveles de ruido que terminan afectando no solo la audición, sino también la salud física y mental en general”. Entre las consecuencias más frecuentes se encuentran el estrés, los trastornos del sueño, la dificultad para concentrarse y, a largo plazo, la pérdida auditiva.
En el marco de esta jornada, se busca también incentivar la realización de controles auditivos periódicos y promover políticas públicas que regulen los niveles de ruido en espacios urbanos. La prevención, coinciden los especialistas, es clave para evitar daños irreversibles.
En definitiva, el “Día Internacional de la Concientización sobre el Ruido” invita a detenerse y escuchar —en el sentido más amplio— cómo vivimos y qué sonidos nos rodean. Porque en un mundo cada vez más ruidoso, aprender a cuidar el silencio también es una forma de cuidar la salud.