Permanecer en el Amor: La revolución de un Dios que mira desde abajo

jueves, 7 de mayo de 2026

«Amarnos con el mismo amor que Jesús nos tiene: esa es la medida que cambia la vida». Con esta convicción, el Padre Sebastián García profundizó en el Evangelio de Juan (15, 9-11) durante la Catequesis de hoy, recordándonos que nuestra identidad como cristianos se juega en la capacidad de «permanecer» en el amor de Dios.

En el marco de los discursos de despedida de Jesús, la reflexión nos llevó al corazón del mandamiento nuevo. No se trata solo de amar al prójimo como a uno mismo, sino de amar como Jesús: con un amor que se entrega, que busca el bien del otro hasta el olvido propio y que encuentra su signo máximo en el lavatorio de los pies.

¿Cómo permanecemos en Jesús? El Padre Javier propuso tres dimensiones fundamentales para que nuestro seguimiento sea «creíble» y no solo «creciente»:

  1. Palabra y Eucaristía: Nutrirnos del «pan de la palabra» y del cuerpo de Cristo, no como un premio para perfectos, sino como el alimento necesario para el camino.
  2. Vida Comunitaria: Entender que en la Iglesia «los francotiradores están de más». La fe se vive en comunidad, venciendo la tentación del individualismo.
  3. Servicio y Obras: El amor que no se comparte se pudre, como el agua estancada. «Si el amor te transforma, compartilo con obras, especialmente con los más rotos y marginados», señaló el Padre.

La alegría como distintivo Finalmente, citando al Papa Francisco, recordamos que la alegría es el signo característico del verdadero cristiano. Aun en las crisis y dificultades, sabernos amados por Dios nos permite atravesar las pruebas con esperanza, contagiando la fe no por proselitismo, sino por la alegría del encuentro con Jesús.

Mirá la Catequesis completa

(Te invitamos a ver el video para profundizar en esta sanadora enseñanza y permanecer en jesús)

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan     15, 9-11

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos:
      «Como el Padre me amó, también Yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como Yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
      Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto».

Palabra del Señor.