Pentecostés está pasando hoy en tu corazón

lunes, 25 de mayo de 2026

22/05/2026 – En una nueva emisión del programa ¡Él Vive!, el Padre Matías Burgui, de la Arquidiócesis de Bahía Blanca, nos dejó una profunda reflexión sobre el camino hacia Pentecostés, invitándonos a redescubrir la presencia viva de Jesús y la acción transformadora del Espíritu Santo en nuestra vida cotidiana.

El padre Matías nos recordó que Jesús nunca abandona a sus discípulos, incluso en medio del cansancio, las dificultades o el desánimo y nos animó a no perder la esperanza y a seguir caminando en comunidad:

“Jesús nos llama a ir descubriendo que estamos invitados a permanecer en Él. Que no nos va a dejar huérfanos, que no nos iba a abandonar, que iba a estar con nosotros. Aunque queríamos, tal vez, bajar los brazos, aunque tal vez estábamos cansados y tal vez ahora también lo estemos, Jesús estuvo, está y va a seguir estando con nosotros.”

El padre Matías explicó que el seguimiento de Jesús no se reduce solamente a una experiencia personal o íntima, sino que implica también el compromiso de anunciar el Evangelio con la propia vida y con autenticidad:

“En esos momentos difíciles, en esos momentos donde no nos sale nada, bueno, nos llama a ser discípulos, a dar un paso más. No solamente a quedarnos con Él aisladamente, sino anunciarlo con la vida. Pidiéndole el don de la coherencia. Coherencia entre lo que pienso, siento, digo y hago.”

Al referirse al camino hacia Pentecostés, el Padre Matías señaló que todo el recorrido vivido durante el tiempo pascual conduce al encuentro con el Espíritu Santo, quien renueva, fortalece y anima la vida de la Iglesia.

“Después de caminar con los heridos, de atravesar los miedos, de ayudarnos a reconocer también nuestro hambre, después de hablarnos como buen pastor, nosotros también después de haberlo escuchado, de aprender a permanecer, de descubrir que no estamos solos, de saber que nos envía, bueno, ahí aparece el Espíritu Santo.”

También describió la fuerza transformadora del Espíritu en la vida de los creyentes y en la misión de la comunidad cristiana: “El Espíritu que vuelve a hacer respirar el corazón, el Espíritu que transforma el miedo en valentía, el Espíritu que rompe los encierros, el Espíritu Santo que ilumina la Iglesia, el Espíritu Santo que nos hace ser misión, el Espíritu Santo que nos trae paz.”

El padre Burgui nos invitó a abrir el corazón al Espíritu Santo con una oración sencilla y profunda, marcada por las búsquedas, heridas y esperanzas de cada uno de nosotros:

“Vení a mi corazón, vení a mi vida, vení a lo que soy, a lo que tengo, a lo que traigo, a mi historia, a lo que he vivido y a lo que vivo, a lo que me pasa y a lo que me pesa, a mis miedos, a mis preocupaciones, a mis silencios, a mi soledad. Vení también a mi esperanza, a mis anhelos, a mis sueños, a mis proyectos, vení porque sin vos nada puedo. Vení porque sin vos nada me sale. Vení porque te necesito. Vení porque me hiciste para amar y ser amado.”

“Pentecostés no es el recuerdo de algo que pasó y ya está. Pentecostés está pasando hoy en tu corazón. Pentecostés está pasando hoy en la Iglesia. Pentecostés está pasando cada vez que el Espíritu Santo viene.”

Podés ver el programa completo en el video que acompaña esta nota.