“Magnifica humanitas”: el desafío de humanizar la IA

lunes, 25 de mayo de 2026

25/05/2026 – En el marco de la reciente presentación de la encíclica del Papa León XIV, titulada “Magnifica humanitas”, el Vaticano abrió un profundo debate sobre el futuro de la inteligencia artificial, el poder tecnológico y el lugar de la persona humana en un mundo cada vez más atravesado por algoritmos y automatización.

Para reflexionar sobre este documento —que ya es considerado una verdadera hoja de ruta ética para los tiempos actuales— dialogamos con Gustavo Béliz, miembro permanente de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales del Vaticano y autor del libro “Atlas de Inteligencia Artificial”.

Béliz definió la encíclica como “una suerte de constitución moral para los tiempos que corren y también para la aplicación de la inteligencia artificial con un sentido humano”, y destacó que el texto del Papa León XIV pone en el centro cuestiones vinculadas a la paz, la justicia social, la inclusión y el riesgo de una concentración desmedida del poder tecnológico.

“El Papa plantea que la inteligencia artificial no puede ser un arma para la guerra. Tiene que ser una herramienta para la paz social justa, con inclusión y con un sentido profundamente humano”, explicó Béliz. En ese sentido, subrayó que la encíclica retoma y profundiza una línea de continuidad con el magisterio reciente de la Iglesia, especialmente con San Juan Pablo II, Benedicto XVI y el Papa Francisco.

Además, el especialista resaltó que uno de los ejes centrales del documento es la necesidad de establecer límites éticos claros frente al avance tecnológico. “La tecnología no es neutra”, advirtió, y agregó: “Se reclama la conformación de una instancia ética internacional que no detenga el desarrollo tecnológico, pero sí que le ponga límites para evitar abusos y nuevas formas de esclavitud”.

Durante la entrevista, Béliz también hizo referencia al carácter opaco que poseen actualmente muchos sistemas de inteligencia artificial. “Hoy incluso las propias empresas tecnológicas reconocen que no siempre saben explicar cómo llegan los algoritmos a determinados resultados”, señaló. Y añadió una definición contundente: “No podemos dejar el futuro de la humanidad en manos de mecanismos que ni siquiera sus creadores comprenden plenamente”.

En otro tramo de la conversación, el miembro de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales remarcó la preocupación del Papa León XIV por el impacto social y laboral de estas tecnologías. “El pueblo quiere saber de qué se trata”, expresó Béliz, retomando una de las imágenes utilizadas durante la presentación de la encíclica. “Hay temor a perder el trabajo, temor a quedar excluidos y temor a que unas pocas corporaciones concentren un poder enorme sobre la vida cotidiana de millones de personas”.

También explicó que el documento advierte sobre el riesgo de que la inteligencia artificial profundice desigualdades sociales y genere nuevas formas de dependencia. “El Papa habla de evitar nuevas esclavitudes. Y eso tiene que ver con que la tecnología no agrande las brechas sociales ni transforme a las personas en simples datos o mercancías”, sostuvo.

Béliz destacó asimismo la fuerte dimensión humanista de la encíclica y su vínculo con la doctrina social de la Iglesia. “Hay una apelación muy fuerte a rescatar la humanidad frente al eclipse de sentido que vivimos”, afirmó. Y agregó una de las frases más significativas de la entrevista: “Esta encíclica es como un sol que busca rescatar a la humanidad de la oscuridad, de la pérdida del sentido de lo humano”.

En esa línea, remarcó que el Papa León XIV retoma figuras como San Francisco de Asís, Romano Guardini y también referencias a la civilización del amor propuesta por San Juan Pablo II. “La encíclica tiene una enorme esperanza en el ser humano. Habla de una humanidad magnífica, capaz de superar el egoísmo, el odio y la lógica utilitarista”, expresó.

Finalmente, Béliz sostuvo que el gran desafío actual no pasa solamente por incorporar tecnología, sino por aprender a utilizarla con sabiduría. “La alfabetización digital no es simplemente darle una computadora a un chico. Es enseñarle a pensar críticamente, a usar la inteligencia artificial con conciencia, con transparencia y con responsabilidad”, concluyó.