El modo de acompañar de Brochero

lunes, 26 de enero de 2026

26/01/2026 – Cada 26 de enero se recuerda el fallecimiento del primer santo nacido y fallecido en suelo argentino, José Gabriel del Rosario Brochero, cuya obra transformó la geografía social y espiritual de la región cordobesa de Traslasierra. Hoy se conmemora el 112º aniversario del fallecimiento del Cura Gaucho, una de las figuras más emblemáticas de la historia argentina, cuya labor trascendió los límites de la religión para convertirse en un motor de progreso y justicia social en el interior del país. Nacido en Villa Santa Rosa, Brochero dedicó su vida a los habitantes de la zona de Traslasierra. No solo se ocupó de la asistencia espiritual de los enfermos y necesitados, sino que fue un incansable gestor de infraestructura: bajo su impulso se construyeron más de 200 kilómetros de caminos, escuelas, iglesias, estafetas postales y canales de riego, logrando sacar del aislamiento a pueblos enteros. Su figura sigue siendo un símbolo de entrega, recordándonos que el compromiso social y la fe pueden caminar de la mano para transformar la realidad de los más humildes. El Padre Julio Merediz, sacerdote jesuita, hizo una exposición sobre el modo que tenía de acompañar el Santo Cura Brochero, entregándose enteramente a su pueblo.

El padre Julio, quien fuera vicepostulador de la causa del Cura Brochero, destacó su labor durante décadas en la difusión de la obra del santo. Merediz describió el acompañamiento espiritual de Brochero “como un compromiso total que trascendía lo religioso para resolver necesidades materiales y humanas de su pueblo. Hay hitos como la fundación de la Casa de Ejercicios y el colegio para niñas, obras que simbolizan una fe activa y una iglesia en salida. La compasión del cura buscaba a los más alejados y enfermos, entregando su vida hasta contraer la lepra. Finalmente, se presenta el legado de Brochero como un modelo de seguimiento de Cristo basado en la amistad sincera y el servicio incansable a los más pobres.

El Cura Brochero transformó la vida de su pueblo a través de una profunda integración entre la fe y las obras materiales, enfocándose en las necesidades concretas de la gente de las sierras. Su labor no se limitó a lo espiritual, sino que buscó dignificar la vida cotidiana de una región que, en aquel entonces, era campo desolado. Impulsó proyectos fundamentales para el desarrollo y la conectividad de la zona, que en muchos sectores se encontraba aislada. Entre sus logros materiales más destacados se encuentran los caminos y comunicaciones, el ferrocarril, edificaciones monumentales y la logística para el pueblo.

La relación entre el Cura Brochero y Santos Guayama es considerada un caso emblemático de la capacidad del sacerdote para entablar vínculos de amistad verdadera más allá de las convenciones sociales o la legalidad de la época. Para Merediz, “los aspectos clave de esta relación fueron la búsqueda e integración, la amistad y compromiso, el reconocimiento de la dignidad y la visión espiritual del cura”.

No te pierdas de escuchar la entrevista completa en nuestro canal de You Tube: