28/05/2026 – Esta vez, la hermana Luz Dietrich, de Marana-tha, habló del vinculo que hay entre la vocación humana y la ternura divina. “En el ícono de la Virgen de la Ternura, el Niño Jesús lleva el rollo que simboliza la Palabra de Dios. Es su misión de anunciar la Buena Noticia. Y nosotros como Iglesia estamos representados en el cuerpo de ese Niño. Para encontrar cuál es la voluntad de Dios Padre en mi vida, tengo que encontrar mi vocación”, reflexionó Dietrich. “Todos tenemos una vocación y existen distintos llamados. La vocación se descubre a través de la oración, el discernimiento y el contacto con la Palabra de Dios. Hay etapas en este llamado, que son el anuncio, la encarnación, la exigencia y la respuesta. También existen obstáculos que impiden escuchar esa llamada, como son los miedos, las heridas o la indiferencia. Y detrás de toda vocación hay una misión, ya que somos llamados a vivir en el amor y para el amor.”, añadió Luz.
“Soy parte de la comunidad en Avellaneda, en el Gran Buenos Aires. Viendo el ícono de la Virgen de la Ternura descubrimos que Jesús vino para todos los hombres de todos los tiempos. El Señor nos envía a ser testimonios del amor tierno de Dios Padre. En cuanto a la mirada del Niño, se dirige más allá de María, porque está puesta en el Padre del cielo. La voluntad de Dios se traduce en la vocación. Este se define como un llamado divino que nos llama a algo, que es la misión. Él se queda esperando una respuesta, que a su vez, nos pone en movimiento”, manifestó Luz. Para tomar contacton las religiosas se las encuentra en Instagram como @hermanasmaranatha
No te pierdas de escuchar la entrevista completa en nuestro canal de You Tube: