«Agua Calma»: El método que transforma el miedo en disfrute

miércoles, 21 de enero de 2026

20/01/2026 – El verano suele ser sinónimo de relajación y frescura, pero para muchas personas, la sola idea de una piscina o el mar representa una barrera infranqueable. El miedo al agua, a menudo arraigado en traumas de la infancia o en una transmisión generacional de temores, ha dejado a miles de adultos «en la orillita», observando el disfrute ajeno desde la distancia.

Para transformar esta realidad, la profesora cordobesa de educación física Gabriela Quebedo desarrolló «Agua Calma», un método diseñado específicamente para adultos que desean reconciliarse con el medio acuático. Quevedo, quien cuenta con una trayectoria que abarca desde el alto rendimiento en el exterior hasta la natación en aguas gélidas en El Calafate, decidió volcar su experiencia en un propósito más humano: habilitar el disfrute.

Un enfoque basado en la emoción
A diferencia de las clases de natación convencionales, donde el enfoque principal es la técnica motriz o el rendimiento, Agua Calma prioriza la gestión de las emociones. Según explica Quebedo, el proceso es una tríada entre mente, emoción y cuerpo.

«El movimiento es algo secundario. Primero debemos identificar la emoción: ¿es miedo, es incertidumbre o es ansiedad? Una vez que ponemos nombre a lo que sentimos y regulamos la respiración, el cuerpo empieza a responder», señala la profesora.

Pequeños pasos para grandes cambios
El método comienza incluso antes de entrar al agua, con una escucha activa sobre la historia personal del alumno. Ya en la pileta, los tips son sencillos pero poderosos. Un ejemplo clave es la respiración: inhalar por la boca y exhalar por la nariz haciendo burbujas, comenzando con un pequeño cuenco de agua en las manos antes de sumergirse.

Esta progresión respeta los tiempos de cada individuo, especialmente de mujeres mayores de 60 años, quienes representan el grupo que más consulta. Para Gabriela, ver a una alumna de 72 años flotar de forma independiente después de décadas de temor es su mayor recompensa.

Más allá de la pileta
El impacto de Agua Calma trasciende lo deportivo. Al ganar seguridad en el agua, los alumnos experimentan un aumento de confianza que se traslada a su vida cotidiana, animándose a enfrentar conversaciones difíciles o nuevos desafíos laborales. Como bien dice Gabi: «No se trata de borrar el miedo, sino de darle las herramientas para que ya no sea el protagonista»..

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