“Prisioneros de la Tierra”: un clásico imprescindible del cine argentino

miércoles, 7 de enero de 2026

07/01/2026 – Cada semana hacemos un repaso por algunos films o películas argentinas que abordaron temas históricos. ¿Qué decimos de nuestro pasado a través del cine? Es la pregunta que guía cada episodio junto a Nicolás Moretti, doctor en historia, docente e investigador.

Hablar de Prisioneros de la tierra (1939) es volver sobre una de las cumbres del cine nacional, aunque para muchos espectadores actuales sea un título poco transitado. El film, dirigido por Mario Soffici, fue durante décadas señalado como una de las mejores películas de la historia del cine argentino y aún hoy conserva ese lugar entre críticos y especialistas. Sin embargo, su circulación limitada y los problemas de conservación la alejaron del gran público, algo que vuelve especialmente valioso recuperarla y revisitarla.

“La audiencia quizá no esté tan empapada de una película que durante mucho tiempo encabezaba las listas de la mejor película de la historia del cine argentino”, señaló Nicolás, destacando el contraste entre el reconocimiento crítico y el desconocimiento general. Soffici, considerado “el más grande autor de films del cine argentino” por la amplitud y profundidad de su obra, fue una figura central de la llamada época de oro del cine nacional, que se extendió desde mediados de los años treinta hasta fines de los cuarenta.

La trama de Prisioneros de la tierra está ambientada en los obrajes y yerbatales del Alto Paraná hacia 1915 y se basa en cuentos de Horacio Quiroga. El film retrata con crudeza la explotación de los mensúes, trabajadores sometidos a un régimen laboral semiesclavo, endeudados con sus propios patrones y vigilados para impedir cualquier intento de huida. “En el centro de la trama está, por supuesto, la explotación laboral”, explicó Nicolás, subrayando el carácter social y de denuncia de la película, considerada por muchos como uno de los primeros exponentes del cine social argentino.

Más allá de su temática, la obra se inscribe plenamente en el melodrama, el género por excelencia del cine argentino clásico. Amores truncos, conflictos de clase y pasiones desbordadas conviven con una fuerte mirada política, lejos de cualquier inocencia. En ese sentido, el film no solo refleja una época histórica, sino también una cosmovisión sobre el país, el trabajo y la tierra.

Finalmente, Prisioneros de la tierra invita a reflexionar sobre el cuidado del patrimonio audiovisual. Durante años fue casi imposible verla en buenas condiciones, hasta que un proceso de restauración permitió su acceso actual, incluso en plataformas como YouTube. “No existe en el país una política seria y planificada de conservación del patrimonio audiovisual”, advirtió Nicolás, recordando que gran parte del cine argentino clásico ya se ha perdido. Recuperar y ver este film es también un acto de memoria cultural.

Para escuchar la nota completa accedé al video del inicio