Luján se viste de fiesta: el emotivo Cambio de Manto de la Virgen

viernes, 1 de mayo de 2026

01/05/2026 – En el Santuario de Nuestra Señora de Luján se vivió, el pasado domingo 26 de abril, uno de los momentos más significativos de la devoción mariana en Argentina: el tradicional cambio de manto de la Virgen. En diálogo con el padre Agustín «Cachi» Denezio, profundizamos en el sentido espiritual de esta celebración que cada año convoca a miles de fieles y prepara el corazón del pueblo para la fiesta del 8 de mayo.

Para el padre Agustín, esta tradición expresa ante todo un vínculo profundo entre la Virgen y su pueblo. “Yo creo que es la fiesta de la cercanía de la Virgen de Luján con el pueblo argentino y en la cercanía de ella, la cercanía de Dios”, explicó, destacando que este gesto sencillo encierra una experiencia de fe profundamente arraigada. Durante la misa, la imagen es descendida de su lugar habitual, se la presenta sin su manto y luego se realiza el cambio en medio de la celebración, permitiendo a los fieles vivir de cerca ese momento único.

Un aspecto que el párroco del Santuario subrayó especialmente es que la imagen que se venera es la original, la histórica, aquella que ha acompañado la fe del pueblo argentino desde sus orígenes. Lejos de tratarse de una réplica, es la misma imagen que remite al milagro de 1630 y que, con el paso de los años, ha sido cuidadosamente preservada. Por eso cuenta con una cobertura de plata que protege su estructura, dejando visibles su rostro y sus manos, signos del paso del tiempo y de la profunda historia que encierra.

Uno de los instantes más conmovedores llega al final, cuando el manto retirado comienza a recorrer el templo. Allí, cada persona puede tocarlo, rezar y entregar sus intenciones. “Es un momento muy hermoso y muy fuerte para cada persona, porque es un momento muy personal también”, expresó el padre. En ese gesto se condensan agradecimientos, pedidos y dolores, en una experiencia que recuerda el pasaje evangélico de la mujer hemorroísa que toca el manto de Jesús con fe.

Además, este manto no queda solo como recuerdo: es utilizado para confeccionar 70.000 estampas que se distribuyen el día de la Virgen. “Todas las personas que vengan a las misas se van a llevar una estampita con un pedacito del manto de la Virgen”, señaló, remarcando el valor simbólico y espiritual de este signo que prolonga la celebración en el tiempo.

En este contexto, el santuario ya vive intensamente la novena y los preparativos para la fiesta patronal. Bajo el lema “María, haznos instrumentos de tu paz”, la comunidad se une en oración y se dispone a celebrar, una vez más, la presencia maternal de la Virgen de Luján en la historia y en la vida cotidiana del pueblo argentino.

Toda la información de las celebraciones está disponible en el sitio web del Santuario y Basílica Nuestra Señora de Luján, en sus redes sociales y transmisiones por el canal de YouTube.

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