17/06/2026 – En una nueva emisión del programa “La Eucaristía, una fiesta para la vida”, María Cecilia Jaurrieta, de la Orden Franciscana Seglar, invitó a los oyentes a profundizar en el significado de la comunidad cristiana y a reflexionar sobre el paso de ser ‘Pueblo de Dios’ a un auténtico ‘Pueblo de hermanos’.
“La propuesta es pasar de ser el Pueblo de Dios, que se reúne en la Eucaristía, a ser Pueblo de hermanos”, expresó al inicio del programa.
Para abordar el tema, María Cecilia eligió una metodología diferente, basada en la riqueza catequética de la música litúrgica y de las canciones que cantamos en la Misa y destacó que muchos de los cantos presentes en las celebraciones contienen una profunda enseñanza teológica: “Las canciones han sido preparadas por catequistas insignes que además eran músicos. El más recordado y el más apreciado por mí es el Padre Cini. Pero hay infinidad de compositores musicales que han trasladado alta Teología a los temas que cantamos”, afirmó.
A partir de esas composiciones, propuso analizar sus letras para descubrir el mensaje de fe que transmiten: “Vamos a analizar algunas letras y desde esas letras nos vamos a dejar catequizar, enseñar”, explicó.
Durante la reflexión, profundizó en el concepto de Pueblo de Dios, destacando sus raíces bíblicas y su continuidad en la Iglesia. Recordó que la expresión proviene del pueblo de Israel, elegido por Dios, y que los cristianos participan de esa misma historia de salvación a través del bautismo.
“Pueblo de Dios es herencia del pueblo judío, el pueblo elegido. La continuación de ese Pueblo de Dios somos los cristianos por el bautismo, insertados en el misterio de Jesús”, sostuvo.
La conductora explicó que ese Pueblo de Dios se hace visible en cada celebración litúrgica: “La asamblea viene a ser, en cada parroquia, en cada capilla y en cada lugar donde se hace Eucaristía, un signo de la presencia de ese Pueblo de Dios, unidos por el bautismo”, expresó.
Asimismo, destacó que las comunidades eucarísticas suelen convertirse en espacios de encuentro y evangelización para personas que aún no han recibido el bautismo. En ese sentido, recordó experiencias en las que la participación perseverante en la celebración llevó a algunos fieles a iniciar posteriormente un camino catequético y sacramental.
Podés escuchar el programa completo en el audio que acompaña esta nota