Parque Nacional Lihué Calel: la “Sierra de la Vida” en La Pampa

jueves, 20 de marzo de 2025

20/03/2025 – Cada semana emprendemos un viaje hacia distintos Parques Nacionales, lugares de conservación del patrimonio natural y cultural que nos identifica, que nos permite disfrutar del ambiente que nos rodea y que se nos invita a conocer para cuidarlo aún más. En esta ocasión nos convocó el Parque Nacional Lihué Calel, el área protegida que representa a la provincia de La Pampa. Para conocer sus paisajes, la fauna, flora y la riqueza que lo caracteriza, dialogamos con Viviana Antoci, intendenta del Parque creado en 1976.

Ubicado en el centro sur de La Pampa, el Parque Nacional Lihué Calel se extiende a lo largo de 32.514 hectáreas y representa un oasis de biodiversidad en medio del paisaje pampeano. Su nombre significa “Sierra de la Vida” en lengua mapuche y no es para menos: su flora, fauna y riqueza arqueológica lo convierten en un destino único para los amantes de la naturaleza y la historia.

Un refugio natural y cultural

“Somos la puerta de ingreso a la Patagonia, pero nuestro paisaje es muy distinto al del sur. Aquí conservamos monte y espinal, con el bosque de caldenes como protagonista”, explicó Viviana, intendenta del Parque.

El área alberga especies en peligro de extinción, como el cardenal amarillo y el águila coronada, además de una creciente población de guanacos. “Hacemos censos dos veces al año y en los últimos tiempos hemos visto un gran aumento. Antes encontrábamos cuadrillas de 7 a 15 guanacos; hoy se ven grupos de hasta 40”, contó Viviana.

Pero no solo la fauna es protagonista. En sus senderos se pueden encontrar pinturas rupestres de más de 1.500 años de antigüedad, además de vestigios de los primeros pobladores. “Las sierras siempre fueron un refugio. Existen varios sitios arqueológicos, incluido un chenque –cementerio indígena– que es el segundo más importante de Latinoamérica”, agregó la intendenta.

Actividades y servicios para disfrutar

El parque ofrece senderos de distinta dificultad, recorridos en bicicleta y observación de fauna. Para quienes buscan una experiencia única, se organizan avistajes nocturnos y, además, la ausencia de contaminación lumínica convierte a Lihué Calel en un lugar valioso para contemplar el cielo.

El camping es gratuito y cuenta con baños, duchas y parrillas. “Mucha gente solo pasa por el Parque, pero quienes deciden quedarse uno o dos días pueden descubrir todos sus atractivos con tranquilidad”, relató Viviana.

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