“Yo soy la puerta”: abrir caminos nuevos en la fe

lunes, 27 de abril de 2026

Se abre un tiempo nuevo. Jesús nos invita a reconocer las puertas que Él mismo pone delante: caminos de encuentro, de fe renovada y de vida en abundancia.

Claves para comprender el Evangelio

  • “Yo soy la puerta”
    Jesús no solo muestra el camino: Él es el acceso a la vida plena. Entrar por Él es entrar en una relación viva con Dios.
  • De la ceguera a la fe
    El Evangelio se entiende a la luz del capítulo anterior (el ciego curado).
    La ceguera simboliza la falta de fe y la incapacidad de ver más allá de lo evidente.
  • Escuchar su voz
    Las ovejas reconocen al pastor.
    La fe crece cuando aprendemos a discernir la voz de Jesús entre tantas voces.
  • Nombrar las “puertas” de tu vida
    Jesús sigue abriendo caminos concretos hoy:
  • Un vínculo que necesita reconciliación
  • Un momento de oración
  • Una decisión pendiente
  • Una oportunidad inesperada
  • El verdadero pastor
    Jesús guía, cuida y da la vida.
    A diferencia de los “ladrones”, Él no quita… da vida en abundancia.
  • Una invitación personal
    No caminar a tientas.
    Pedir la gracia de ver mejor, de enfocar, de reencontrar el rumbo.

Una imagen para este tiempo“ El mejor tiempo es el que está por venir.”

Como el arcoíris en la Biblia, signo de alianza, se nos abre una semana nueva:
Dios quiere renovar su vínculo con vos.

Solo hace falta animarse a cruzar la puerta.

Evangelio del día (Juan 10, 1-10)

En aquel tiempo, dijo Jesús:
“Les aseguro que el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido.
Pero el que entra por la puerta es el pastor de las ovejas.

A este le abre el guardián y las ovejas atienden a su voz;
y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca afuera.
Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas,
y las ovejas lo siguen porque conocen su voz.

A un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él,
porque no conocen la voz de los extraños.”

Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendían de qué les hablaba.

Por eso añadió:
“Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas.
Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos,
pero las ovejas no los escucharon.

Yo soy la puerta: quien entra por mí se salvará;
podrá entrar y salir y encontrará pastos.

El ladrón no entra sino para robar, matar y hacer estragos.
Yo he venido para que tengan vida
y la tengan en abundancia.”

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.