20/05/2026 – La Semana Mundial del Parto Respetado se conmemora cada año durante el mes de mayo y, en esta edición 2026, se desarrolla del 18 al 24 de mayo con actividades de concientización, charlas y campañas en distintos países para promover los derechos de las mujeres gestantes, los bebés y las familias durante el embarazo, el parto y el posparto.
La iniciativa busca visibilizar la importancia de una atención humanizada, donde se respeten los tiempos, las decisiones y las necesidades de cada mujer en uno de los momentos más importantes de su vida. En Argentina, además, el parto respetado se encuentra reconocido por ley, garantizando derechos vinculados al trato digno, la información clara, el consentimiento y el acompañamiento durante todo el proceso.
En diálogo con nuestro medio, el doctor Gustavo Goldsmorthi, médico ginecólogo y obstetra especializado en embarazos de alto riesgo, explicó que el concepto de parto respetado no se limita únicamente al momento del nacimiento, sino que abarca todo el proceso de gestación y puerperio. “Desde hace aproximadamente un poquito menos de diez años en Argentina existe una ley que es la ley del parto respetado, en la que buscamos básicamente que se respeten los tiempos naturales que tiene un trabajo de parto y un parto vaginal, así como también respetar el deseo de la mujer embarazada acerca de la forma en que ella sienta que se siente más preparada”, señaló.
En ese sentido, el especialista destacó que uno de los cambios culturales más importantes de los últimos años tiene que ver con dejar atrás prácticas médicas excesivamente paternalistas. “Antes, hace unos 15 o 20 años, la medicina era muy paternalista. Vos ibas al médico, tenías un problema de salud y el médico decía: ‘Vamos a hacer A o B’. Hoy en día la medicina tiene lo que se llama el principio de autonomía del paciente. Es decir, nosotros le ofrecemos una serie de tratamientos y le explicamos pros y contras, y el paciente tiene derecho a decidir”, explicó.
Goldsmorthi remarcó que esa transformación también alcanzó a la obstetricia y a la atención de las personas gestantes. “Tratamos que la embarazada tenga un conocimiento pleno de todo lo que se va a hacer en el embarazo, para qué sirven los estudios que pedimos y cuáles son las alternativas posibles”, afirmó. Y agregó una definición que resume el espíritu de esta perspectiva: “El parto respetado no es solamente el momento del parto. Es también la etapa previa, es decir, los nueve meses anteriores, y la etapa posterior, después de que nace el bebé”.
El médico insistió además en la importancia del acompañamiento integral durante el posparto. “La mujer tiene derecho a estar con su bebé todo el tiempo que se pueda, a tener una lactancia respetada y plena, un acceso rápido y fácil al cuidado del recién nacido y también acceso completo a la información sobre métodos anticonceptivos antes de irse de la clínica o del hospital”, sostuvo.
Durante la entrevista, Goldsmorthi subrayó que el desafío del parto respetado involucra a todo el sistema sanitario y no solamente a los obstetras. “Ser respetuosos como médicos y como profesionales de salud —enfermeras, bioquímicos, fisioterapeutas y todo el equipo— es fundamental para acompañar a la mujer durante el embarazo, el nacimiento y el puerperio”, expresó.
El especialista también vinculó esta semana de concientización con otro fenómeno que preocupa al sistema sanitario argentino: la fuerte caída en la natalidad. “Estamos en una crisis de nacimientos tremenda. Están naciendo cada vez menos chicos”, advirtió. Como ejemplo, mencionó el reciente cierre del área de maternidad de una importante institución privada de Buenos Aires debido a la baja cantidad de nacimientos y a dificultades económicas. “Es una semana clave para nosotros porque el objetivo es promover, concientizar y hacer visible la importancia de este tema tanto para las pacientes como para las instituciones sanitarias”, afirmó.
Finalmente, Goldsmorthi remarcó que todavía es necesario seguir trabajando para que la información llegue de manera clara y accesible a todas las mujeres y sus familias. “La idea es que la persona que está recibiendo la información pueda entenderla ella y también su entorno familiar. Muchas veces los médicos hablamos en términos difíciles y eso hace que la mujer no comprenda lo que uno quiere decir”, reflexionó. Por eso, insistió en que el verdadero desafío del parto respetado es construir una atención más humana, cercana y centrada en las necesidades físicas y emocionales de cada madre y cada bebé.