El milagro salesiano en el fin del mundo: 80 años de la Escuela Agrotécnica Nuestra Señora de la Candelaria

lunes, 25 de mayo de 2026

25/05/2026 – En el corazón de la Patagonia, donde el clima desafía diariamente la voluntad humana, se erige un emblema de la educación y el trabajo: la Escuela Agrotécnica Nuestra Señora de la Candelaria. Ubicada a 12 kilómetros de Río Grande, es la única institución agrotécnica de la provincia de Tierra del Fuego, un faro de la obra salesiana que este año celebra sus 80 años de trayectoria oficial.

En diálogo con Radio María, Carolina Asencio, coordinadora del ciclo básico y vinculada a la institución desde hace 28 años, relató con orgullo cómo es la vida en una escuela que «no se cierra en todo el año». La presencia salesiana en la zona data de hace 136 años, incluso antes de la fundación de la propia ciudad de Río Grande, que nació originalmente como una colonia agrícola.

Educación, arraigo y el valor del esfuerzo diario

Hoy en día, la institución funciona bajo una modalidad mixta y externa, albergando a 380 estudiantes de primero a séptimo año. Aunque en 1998 cerró su histórica residencia —que recibía a jóvenes de Santa Cruz, Chubut y diversos puntos de la isla—, el interés de la comunidad local transformó el espacio en una escuela de jornada completa. Los alumnos ingresan a las 7:45 h, iniciando el día con el tradicional saludo salesiano de los «Buenos Días», un espacio de reflexión grupal y devoción mariana.

A pesar de las temperaturas extremas, las actividades prácticas en los sectores didácticos-productivos nunca se detienen. Desde el primer año, los estudiantes se insertan en el mundo del trabajo rural. La escuela cuenta con:

  • Ganadería bovina y porcina.
  • Invernaderos de tomates, frutillas y ruibarbo (con el que elaboran mermeladas).
  • El único tambo ovino de la provincia, cuya especialidad son los cotizados quesos de oveja.

«Detrás de cada producto hay todo un trabajo hecho con compromiso y responsabilidad por los instructores y los estudiantes», destacó Asencio. Lo producido, que incluye chacinados y encurtidos elaborados por los alumnos de séptimo año, se comercializa en su propio salón de ventas.

En el mes de María Auxiliadora, la comunidad reafirma su fe bajo la premisa de Don Bosco: «Proclamen la devoción de María Auxiliadora en la Tierra del Fuego y verán lo que son los milagros». Un legado que, entre el frío y el esfuerzo, sigue dando frutos en el sur argentino.