13/04/2026 – La Comisión Episcopal de Pastoral Social, junto con la Escuela de Política y Gobierno de la UCA y Cáritas Argentina, presentó la Diplomatura en Doctrina Social de la Iglesia “Coordenadas fundamentales para la amistad social”, una propuesta formativa que busca profundizar el vínculo entre la fe y el compromiso con la realidad social.
Dirigida a dirigentes sociales, agentes pastorales, docentes, estudiantes y a todas aquellas personas interesadas en la construcción del bien común, la diplomatura se propone ofrecer herramientas concretas para interpretar los desafíos actuales desde la riqueza del pensamiento social de la Iglesia. A lo largo de siete módulos, el programa recorre el desarrollo del Magisterio social y su aplicación en ámbitos clave como el trabajo, la economía, la política, la educación y la pastoral social, promoviendo una mirada integral centrada en la cultura del encuentro.
En este sentido, Lourdes Puente, directora de la Escuela de Política y Gobierno de la UCA, destacó el valor de generar espacios de formación que permitan articular la reflexión con la acción concreta:“Esta diplomatura nace de la necesidad de ofrecer un espacio donde la Doctrina Social de la Iglesia no quede en el plano teórico, sino que pueda dialogar con los desafíos reales que enfrentan nuestras sociedades. Se trata de formar personas capaces de incidir en la vida pública con una mirada integral, comprometida con la dignidad humana y el bien común”.
La propuesta busca, además, fortalecer liderazgos que promuevan una transformación social basada en valores, en un contexto atravesado por tensiones, desigualdades y fragmentación. En esa línea, Puente subrayó la importancia de recuperar el concepto de “amistad social” como horizonte:“Hablar de amistad social implica reconocer al otro como un hermano, incluso en medio de las diferencias. Es una categoría profundamente política y profundamente cristiana, que nos invita a construir puentes, a generar diálogo y a comprometernos con una sociedad más justa y fraterna”.
A través de esta iniciativa, las instituciones organizadoras apuestan a formar agentes de cambio que puedan llevar estos principios a sus ámbitos de acción, ya sea en la política, en la educación, en el trabajo social o en la vida comunitaria. No se trata solo de adquirir conocimientos, sino de transformar la mirada y el compromiso.
Como señala Puente, el desafío es también personal y comunitario: “La Doctrina Social de la Iglesia nos interpela a todos. No es un contenido reservado a especialistas, sino una invitación a vivir la fe de manera encarnada, haciéndonos responsables de la realidad que nos rodea y trabajando activamente por el bien común”.
De este modo, la diplomatura se presenta como una oportunidad para profundizar en una formación que une pensamiento y acción, fe y compromiso, en un camino orientado a la construcción de una sociedad más humana, solidaria y abierta al encuentro.