Un paso importante: Iglesia y Gobierno dialogan por las instituciones de discapacidad

miércoles, 8 de abril de 2026

08/04/2026 – ¿Qué ocurre cuando las instituciones que cuidan a las personas más vulnerables comienzan a quedarse sin recursos? La situación que atraviesan los centros que atienden a personas con discapacidad en Argentina encendió una alarma que ya no admite espera. En el programa “Solo por Hoy” de Radio María, Monseñor Raúl Pizarro, obispo auxiliar de la diócesis de San Isidro y secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), compartió detalles de la reunión que mantuvieron representantes de la Iglesia con autoridades del Gobierno nacional para abordar la crisis que atraviesan muchas instituciones dedicadas a la atención de personas con discapacidad.

El encuentro buscó abrir caminos de diálogo y encontrar respuestas concretas frente a una realidad que afecta directamente a miles de personas y a las organizaciones que las acompañan.

Una situación urgente que afecta a instituciones de todo el país

Durante la entrevista, Monseñor Pizarro explicó que el punto de partida fue una carta pública enviada por la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal al Ministerio de Salud, en la que se manifestaba la preocupación por el retraso en los pagos y la falta de actualización de los aranceles que reciben las instituciones.

Estas demoras generan una situación crítica para centros de atención, hogares y cotolengos que trabajan diariamente con personas con discapacidad y sus familias.

“Compartimos con crudeza la realidad acuciante en la que están las instituciones que acompañan con tanto cariño y compromiso a las personas con discapacidad y a sus familias”, expresó el obispo durante la entrevista.

En la reunión participaron representantes de distintas áreas del Gobierno y de la Iglesia, entre ellos referentes vinculados a obras e instituciones que trabajan directamente en este servicio. El objetivo fue poner sobre la mesa la información disponible sobre el funcionamiento de los centros y la situación económica que atraviesan.

Dos compromisos concretos surgidos del encuentro

Según relató Monseñor Pizarro, del diálogo surgieron dos compromisos principales por parte de las autoridades nacionales.

Por un lado, se anunció que a partir de la semana siguiente comenzarían a regularizarse los pagos adeudados, con la intención de ponerse al día durante el mes de abril.

Por otro lado, se acordó abrir una mesa de trabajo permanente entre el Gobierno y los representantes de las instituciones, que permita dar seguimiento a la situación y avanzar en soluciones estructurales.

“Nos vinimos con la promesa de que a partir del lunes van a empezar a hacer los pagos que adeudan y que durante todo el mes de abril se pondrán al día”, explicó el secretario general de la CEA.

Además, se acordó mantener durante seis meses los convenios actuales mientras se trabaja en la actualización formal de los acuerdos entre el Estado y las instituciones.

Un problema que viene desde hace años

Uno de los aspectos que se analizaron en la reunión fue la situación administrativa de muchos convenios entre el Estado y las instituciones.

Según explicó el obispo, algunos acuerdos llevan años sin actualizarse o incluso sin estar formalmente firmados, lo que genera incertidumbre y dificulta la previsibilidad de los recursos. “Hay convenios que están vencidos desde hace años. Algunos incluso desde hace veinte años”, señaló.

La intención ahora es avanzar en un proceso que permita regularizar estos acuerdos y dar mayor estabilidad a las instituciones que prestan servicios esenciales para las personas con discapacidad.

La importancia del diálogo para buscar soluciones

Para Monseñor Pizarro, el hecho de haber abierto una instancia de encuentro ya representa un paso importante. “Estábamos necesitando que se produjera esta mesa de diálogo”, afirmó.

El obispo subrayó que la preocupación de la Iglesia no responde a intereses políticos, sino al compromiso con quienes viven situaciones de mayor vulnerabilidad. La prioridad, explicó, es que las instituciones puedan seguir funcionando y brindando el acompañamiento necesario.

“Queremos que nuestras instituciones, que trabajan con tanto compromiso con la gente más vulnerable, tengan los recursos que necesitan para poder funcionar”, expresó.

Una preocupación que atraviesa a toda la sociedad

La situación no afecta únicamente a instituciones vinculadas a la Iglesia, sino a todo el sistema de atención a la discapacidad en el país.

Muchas organizaciones dependen de los fondos que llegan desde el Estado nacional a las provincias y, posteriormente, a los centros de atención. En ese proceso, a veces se producen demoras o desajustes que terminan afectando directamente a quienes reciben el servicio. Por eso, además del pago de las deudas, uno de los desafíos que queda por delante es mejorar los mecanismos de control y distribución de los recursos.

Una mirada pastoral: cuidar a los más vulnerables

La preocupación por las personas con discapacidad forma parte del corazón mismo de la misión de la Iglesia. El Evangelio muestra a Jesús acercándose de manera especial a quienes viven situaciones de fragilidad, enfermedad o exclusión. Allí donde alguien necesita ser acompañado, también aparece el llamado a construir una sociedad más humana.

En ese sentido, el diálogo promovido en este encuentro busca algo más profundo que resolver una cuestión administrativa: defender la dignidad de quienes necesitan cuidados y garantizar que reciban la atención que merecen. Cuando la sociedad cuida a sus miembros más frágiles, también se fortalece a sí misma.