24/02/2026 – Desde mediados de febrero y hasta finales de marzo, la Fraternidad de la Comunidad de Taizé está realizando una visita a la ciudad cordobesa de Alta Gracia.
Esta visita tiene por objetivo el promover la espiritualidad, el ecumenismo y el diálogo entre diferentes tradiciones cristianas y comunidades locales.
Durante su estancia en Alta Gracia, los hermanos de Taizé han sido recibidos con alegría por diferentes parroquias, grupos de jóvenes y comunidades cristianas locales, y se han desarrollado encuentros de oración, reflexiones y actividades destinadas a compartir su mensaje de confianza, esperanza y reconciliación.
La Comunidad de Taizé es una comunidad monástica cristiana de carácter ecuménico, fundada en 1940 por el teólogo suizo Roger Schutz, también conocido como Hermano Roger, en el pequeño pueblo de Taizé en Francia.
Su misión central es vivir y promover la reconciliación entre los cristianos, así como fomentar la unidad, la paz y el encuentro profundo con Dios a través de la oración, el silencio y la fraternidad. Actualmente está integrada por aproximadamente un centenar de hermanos de más de 30 países, provenientes de distintas confesiones cristianas, que dedican su vida a la meditación, el trabajo y la acogida de visitantes.
La espiritualidad de Taizé se caracteriza por momentos de oración en comunidad varias veces al día, cantos meditativos sencillos y la invitación a construir puentes entre distintas tradiciones cristianas y culturas.
El hermano Christoph, miembro de esta comunidad, dialogó con Radio María Argentina habló sobre el carisma de esta comunidad y destacó: «Taizé tiene una historia muy interesante para quien practica el ecumenismo, para quien está abierto a entender que tenemos todos el mismo Dios, que tenemos que estar dispuestos a poder compartir, porque finalmente a veces nosotros solos nos marcamos más límites y tratamos de centrarnos en lo que nos diferencia entre católico, protestante, ortodoxo, pero en realidad son muchos más las cosas que nos unen porque lo que debería primar es el amor entre el prójimo».
Por su parte, Agutín Pellegrini, voluntario de Tize hizo referencia al silencio como pilar durante la oración en la comunidad Taizé ya al respecto destacó que «el silencio realmente al principio costó un poco, pero después uno lo termina adoptando. Creo que es una de las prácticas o experiencias más lindas de la oración, es un cambio en el modo de orar».
Se puede acceder a la entrevista completa en el reproductor de videos ubicado bajo el título.